Escritos sobre las cosas, el amor y la vida: sobre el odio, la tristeza y sus escritos... pensamientos sueltos y escritos de muchas otras cosas...
domingo, 11 de noviembre de 2012
Ten
I remember well the old Marcelino. While I'm standing in front of his grave my soul travels back to reconnect with him, typical seaman, port. He was always, ever since I met him in years, in shorts, sandals and old shirts, ungainly. Yes, always teaching, because he was unbuttoned all the time, his prominent belly-earned from a life of waste and rough fisherman tasks.
It was spoken by nature evil. His personality was rude to talk with him any more of a dialogue out loudly, at least on his part. Smoked after their unmistakable delicate smoked or Faritos, chatted with you if you were an adult or trying to scare you with his imposing presence. Why yes: despite its poor condition, seafarers, knew impose his presence wherever he was.
I met him by my grandparents. Do not know how I knew and I never thought to ask. Child in the end, I was afraid, it disappeared in my youth, and was displaced by an incredible respect. They had a place in the main square of the kiosk, which was fair view of the main facade of the city hall of the town. Sold scrapings from consciousness and had never abandoned the habit of opening in the evenings. Coastal town, people left at that time to take a walk to the huge park and sit around, preferably in the kiosk and ask one of the locals in a scraping or a drink or snack. There I saw him last. He had gone to the market, a block, to buy totopo and his pack of cigarettes. With his sullen, always talking directly, openly, it was only a matter of a greeting to me and took his place alongside the greatest, to chat for a while before climbing. I do not remember if I ever visit your home, but I imagine that if, at some point in one of many holidays that I spent there.
Back in those days just to those people that I met my first love, which also met the scorn and humiliation. Where we are treated to the capital as people are not well liked, even the name "chilangos" has a special flavor of contempt. However both civilization has come to criticize us eat them and now there is no difference in some neighborhoods of the place. And I learned that the old sea dog, the big man, the foul-mouthed Marcelino had died. Asleep. As sleep great men teach the world a bit of what they are. And while I am here, at the foot of his grave, and I well remember fondly, the old ...
Nueve
La bestia se movía al compás del corazón de Irene. No había podido encontrarla desde que se escondiera pero en la oscuridad atenida a ese infernal silencio, podía sentir que él jugaba con ella. Se estaba resignando a ver sus ojos verdes brillantes brillar en la oscuridad aparecer de pronto enfrente de ella y que su aliento pútrido fuera lo último antes de que sus garras la tomaran y la jalaran hacia él. Se imaginaba a si misma mientras la criatura la agarrara y probablemente la partiera en dos, acabando al instante con su vida; o que la mordiera y la infectara, dejando a su suerte lenta y dolorosamente. O que la infección la transformara en alguien como el. Su imaginación se desbordaba en aparatosos finales para su vida que comenzaba apenas.
Se tapaba la boca con las dos manos… cualquier ruido lo atraería rápidamente. Como buen monstruo, debía tener muy desarrollados los sentidos del olfato. De la vista. No sabía. Y no saber la desesperaba: ¿Cómo podría enfrentarse a este ser? ¿Cómo se salvaría? Necesitaba rápidamente aprender algo, pero en esa situación y ante la disyuntiva de salir y morir por cualquier tipo de ataque, tenía que pensar. Pronto se le acabarían las opciones de escondite al ente y la encontraría, tarde que temprano.
de pronto, quedo frente a su refugio: Seguía buscándola, pero no volteaba y ella tenía que pensar rápido en caso de que en cualquier instante la seguridad de su guarida se viniera abajo al encontrarse él de frente a ella. Si se levantaba y corría hacia la izquierda, tendría que agacharse por unos tubos a la mitad de lugar, pero por el tamaño desproporcionado de la bestia, le daría oportunidad para buscar otro escondrijo o huir perdiéndosele de vista. Pero no sabía que tan inteligente era el monstruo. ¿Y si saltaba por entre los tubos? Eso le daría oportunidad de preparar una emboscada y en cuanto ella saliera le saltaría encima. Si corría hacia la derecha, entraría en una serie de pasillos, anaqueles decenas que le permitirían adentrarse aún más en la nave industrial que ahora era, por todos lados, una trampa mortal. Pero dependería su éxito solamente de poder ser más veloz que él, un instante, para perdersele de vista y entonces confundirle entre los pasillos que, por fortuna, tampoco eran muy largos.
Tenía que pensar y tomar una decisión. Y era ahora nunca: el ser volteo y la observó fijamente, como el cazador que esta satisfecho al encontrar su presa. Y antes de que ella pudiera salir disparada hacia la derecha, el largo brazo izquierdo ya iba en el aire, trazando una curva antes de toparse en ella, con un lazo que la lanzo al otro lado. Era el fin, el golpe la aturdió y un golpe en la cabeza con el chicoteo la dejo inconsciente.
Irene ya no pudo observar como el aliento fétido cubría por completo su cara. las mandíbulas, listas para soltar el mordisco, se detuvieron de pronto. El celular que ella traía sonaba en una extraña interferencia. La bestia volteo y lo vio allí, inmóvil. Una delgada marioneta sin rostro parecía estarlo vigilando. Tentáculos salieron de su espalda y a una velocidad infame atraparon los brazos del monstruo. Este rugió de ira y se dispuso a atacar al intruso. No le quitarían su comida. Pero no podía moverse. La fuerza en los tentáculos era formidable, lo suficiente para atraparlo y no permitirle moverse más allá de ese lugar. Rugió como nunca antes, grito de batalla entre dos engendros infernales. Pero aquella forma humanice no se movía. No expresaba ningún sentimiento, no como su adversario, que era furia en su estado más puro. Solo permanecía allí, parado, inmóvil. Comenzó a mover la cabeza hacia un lado y hacia otro hasta que fue un movimiento frenético, desquiciado. eso embotaba aún más la actitud rubicunda del gigantesco pseudoanimal que enfrentaba, Quería soltarse, despedazar todo.
Solo fue un momento. La bestia giro la cabeza. Slender ya no se encontraba allí. Sin embargo sus tentáculos seguían apresando, aunque la dirección de la que venían cambiaba y se alargaba hasta desaparecer detrás de la entrada de un cuarto al fondo, la pared no permitía ver por dentro. La bestia sintió que esa era su oportunidad. Al no verlo, podría safarse de aquellos tentáculos y comenzaría la cacería del que lo insulto. pero no podía romper la fuerza de aquellas titánicas fuerzas, de aquellos tentáculos que parecían imposibles de doblegar, intento morder uno de ellos, pero se encontró con un sabor terrible que lo hizo soltar esa forma grotesca. No podía escapar y finalmente lo entendió: el era ahora la presa.
Y mientras intentaba, sin éxito alguno, soltarse de su captor, no pudo ver que detrás de él, la forma del hombre delgado aparecía. Y mientras su cabeza parecía, de pronto, derretirse y un brillo salía de los recovecos que se iban descubriendo, la bestia comenzó a gritar. pero esta vez no era furia. Esta vez estaba sintiendo dolor...
Eight
While touring the labyrinthine corridors of the store, clearly heard mocking cries Bathory: clearly, the vampire airborne, it seemed impossible to escape his presence.
- Why do you think you'll get out of this, little rat commoner? With your death, my son feed him beyond his wildest dreams and we will be invincible, jajajajajajaja ja ......!
He imagined too much time trying to hide the monster who had murdered his companions while ago. The brutal slaughter engender new vampires, all loyal to the Blood Countess, so he must give notice ... Raul was the only person alive in miles around. He had to get a car. Maybe the speed is a weakness of sinister creatures that haunted him.
There were only a few meters. But I could not go in a straight line, by force would surround the power plant that hid the rear door. Surely there was the car of the director general. A good car, that would ensure a quick getaway if I could start it, and it did not have the keys. I just needed enough to be hiding out in silence. Maybe it was like turning on the car, it could be long enough in silence to be able to escape. They laugh at their attempts to murder and could go to the police. Had a picture that would show that he was not crazy! Just praying that police will not touch too skeptical. I had enough of hearing screams of terror and macabre apparitions to have to endure taunts and deletions of madness who was probably the only survivor Axelbund plant.
-Devils-thought-If there are only a few meters. Why did they have to hide out with that stupid machine? Luckily helped with much darkness. But given all these deceptions head of the comics and movies, vampires certainly had some kind of night view, so that they might seem to day. U ultrasensitive noses. I did not know and that made him go even slower. Trying filled with machines, not giving them time to react to a noise. Also, the shadows were so dense very helpful in advance, since he had to go so carefully that virtually walked a short stretch in a very long time, among which tempted and then progressed without making much noise.
I can see the exit door. But I spot something else, as he glanced quickly and returned to the relative safety of the corner where he was. He thought he saw a guy standing there with a suit. I saw very quickly. Would it also a vampire? No I could make out well. I even thought I could not see his face. Surely terror and adrenaline played a trick on him. He lean, but there was nothing there. It could not be. If you had gone very fast man, by force would have made a lot of noise with the door. And out the other side, have had to go to his side, so that, seeing him, Raul would have pulled to warn of the terrible danger he would be. Or do you really seen? Maybe I was too tired ....
The road was now clear. But he began to feel that someone was watching him. I glance one last time, making sure no one was following him. Nothing. Then I move slowly. He was terrified of the sound of his heart was strong enough to alert the Countess and converted vampires. It was as quiet as possible. Finally he reached the door. And as he opened it, the second I turned to make sure you were not in the store, he saw the enigmatic person I had seen before, by the door. Now I had a little more time. His heart helo. Indeed I had no face! He was clad in a black suit and held the same position as when he first saw it. How could be no face? The fear was real, almost crying just a feeling. Do you also he was chasing? Why not attack? That awful feeling this, that pierced the soul, as if a terrible cry had been uttered by a dead mother looking for her children! We did not mind the noise, that vision was more frightening than having to confront those undead. At Least Bathory laughed, showing feelings or hatred ... but this was in front of him ... what could show? It was a terrifying anything ...
-You probably already know my son could see human-Countess continued talking while flying over the stock in your search. Still not localized, as he ran out. She continued talking and Raul clearly heard. - Is it a beautiful body, is not it? He has been told in many ways in the past. But it has always managed to stay out of the limelight and into the nightmares of children worldwide. I, your mother, I have to show him clothed blood must run in the world. Slender Now you say, but have no idea what it really is. At least not the living ...
At this point Raúl was terrified trying to open the car, while the view was the door, waiting for the monster to come out at any moment. But several seconds had passed and nothing. Bathory continued his talk ...
-You can only see a glimpse of the nature of my son moments before he died ...
He turned on the car radio suddenly. But it was just interference. Question was one second. Swing with the intention of running on the road and there it was. Together it. Seeing without eyes. And as the light faded and could see like tentacles coming out of his back, he understood what the Countess Bathory spoke. Now I could see, before I die, the true face of the Slender ..
Seven
Over the day we met. And it all started from there. So many memories of my heart that fails to shed tears of joy the wind because you have done for me. I've filled sensations. Idiosyncrasies of dead and lives of others. You came into this life just beginning and really iluminaste unwittingly.
We played sometimes what you want. Just to be with you. But you also prestabas to play whatever I wanted, in order to remain at my side. Sometimes berrinchuda eras, like the time you wanted an ice cream and I, no money, did not know what to do. Cried and cried. And it occurred to me just a crazy idea and told the grandfather that your doll, your daughter, had broken his arm and needed a doctor urgently. He, sensing reality pretended to swallow my deception and gave me enough to fulfill your whims. But upon leaving, my name and guiñéndome an eye with that big smile and wonder ...
- It's worth it, right?
-Every time Grandma ....
Only non-well son all the time ...
And so it was. But not by me. Thought you understood that you could only give you that luxury once. He never came back to do something. And after you told me it was there, where you stayed pinned me. Because even if it was an ordinary act, say anything to keep you comfortable.
Thus passed weeks. Months. Years. We grew up next to each other. We parted at school, everyone had to pursue their dreams. But the dream always mightiest of all ages, you mine and I yours. So we knew that sooner or later, would see us. Because I could not breathe well if you were not by my side. The technology was on our side .... Webcams. Cell phone. Email. We never hartábamos each other, and up came a time when we had it up to here with the other, lol ... it was fun if you shared the moment you.
So now here, in front of the dresser, I'm ready. The ring has called me. Want to be yours. And hope you do it. Because of my life will be worth nothing if you do not decide to continue making me gestures, like that time in the window, when I met you my heart and swear, without my knowing, that one day you'd be my wife ....
Six
It was night and he was surprised that he was so damn far from home. I should walk, for the hundred dollars he had in one of his pockets alone would make him a target of theft, rather than help him get home. So he sailed through the streets, which, even though it was already dawn, people outside had the occasional house. It gave him confidence. The problem would be coming to the Board of Xochiaca. The place, that yes it was completely dark and lonely by the immensity of the avenue. Dreary, gloomy. That one scared him. But there was no way to get home, walk around the board until the avenue seven and walking up the avenue there Pantitlan or take a van and pray that everything went well.
It took a few minutes when he lost all sense. Just remember that moon and the face of a woman with a cake in hand tamale. But was it a dream? A nightmare? We gave ten in the morning and he was at home resting.
He got up and was surprised when I get to the bathroom ... ensangrantado all panicked. What had happened? What was going on with him? Decided first of all take a bath and then dressed and out to investigate to see if something was out of the everyday context. Or that the gossips of the neighborhood knew something and could know.
Nothing. Everything was as normal as ever. -Maybe it was a dream, he thought. Lso probably still under influence of alcohol, he thought it was blood. Equal treatment and only mud, fell and so drunk and did not even notice. Yeah, that must have been.
As always, past the newsstand paused to see the headlines, because he did not like to buy newspapers, but rather that he could read as well and be a little aware. And that's when he saw her. The paper clearly showed it. The guerita was there, lying on the floor. On one side, a tamale cake half-eaten. Quickly pulled out a few coins, barely enough to buy a newspaper and to the surprise of the seller to the nascent upheaval, and continued recovery in its affairs. And as he walked, he realized what they were saying: that some sort of giant animal attacked her in the street, just as he had just bought the cake, because only that explained the nature of the wounds, not human. And as he walked, his heart resumed normal rhythm. Surely everything would have to be a bad dream, a joke, much like the dream that mingled in his mind of wolf ..
viernes, 21 de septiembre de 2012
Cinco
La vista desde el transbordador, de la vía láctea era inconmensurable. Y el placer solo era para el Comandante Zorg, que estaba al mando, pues los demás estaban, en esos momentos, demasiado ocupados en las faenas propias de una nave carguero tan grande. Ya estaba demasiado lejos y aunque llevaban décadas lejos de la tierra, aún añoraba su amado Veracruz, de donde era originario. Si, era el primer mexicano en el más alto rango de una nave tripulada. pero después de tanto tiempo, las nacionalidades se habían ido olvidado. Por fin, la más alta aspiración del ser humano, el ser uno cn sus semejantes, surtía efecto, precisamente estando tan lejos de casa.
Una voz lo interrumpió en sus pensamientos. Era el Cabo Krutzz, uno de sus subordinados.
—¿Capitan?—A Zorg le encantaba observar la disposición particular de aquel oficial. De apariencia menuda, el bajito oficial siempre ofrecía una gran sonrisa. aún cuando estaba serio, por lo que era uno de los mas queridos en la nave interestelar —Estamos por alcanzar la estación Vanguardia. ¿Tomamos esquema de acoplamiento? Esperamos sus ordenes.
—No. Vayamos a cubierta. Antes de acoplarnos a la estación, quiero estar seguro de que no hay peligro alguno para los hombres. Daremos una vuelta alrededor de la estación para observar cada detalle, mientras intentamos, una vez más, establecer comunicación y esperar que nos contesten
—A sus ordenes Capitan.
Tomaron el elevador que estaba justo atrás de ellos. Mientras subían los niveles exteriores, observando el espacio a través de los vidrios, Krutzz no pudo evitar vencer su temor a preguntar.
—¿Capitan?
—Digame Cabo.
—¿Cree usted que haya alguien con vida? ¿QUe habrá sucedido allí dentro?
—No lo sé, Cabo. Por esa razón ordene hace unos meses que cambiáramos el rumbo original viniéramos acá. Vanguardia es un punto muy importante para las operaciones interestelares y si algo les sucedió y no hay nadie con vida, tendremos que dejar un batallón hasta que de las otras estaciones manden gente a repoblar la estación Vanguardia.
—Puedo ser abierto con usted, Señor.
—Adelante.
—Yo jamás he visto algo así. Y la verdad es que tengo mucho miedo. Lo que hemos visto en los cristales —"Los cristales" era el nombre adoptado para referirse a las películas terrestres— No se compara en nada a las sensaciones de una estación en la que nadie contesta puede acarrearnos. Parece sacado todo esto de una historia de terror—
—Y así es, mi querido amigo—Zorg jamás abandonaba su seriedad— Pero no tenemos más remedio que hacerlo. Precisamente es por ello que deseo tomar todas las precauciones posibles antes de siquiera pensar en entrar a la estación. Cualquier señal, una pista que un vistazo pueda darnos, podría ser vital a la hora de tomar decisiones.
Llegando al centro de comando, tomaron asiento mientras comenzaban las maniobras. La falta de ruido en el espacio hacía más bizarros los movimientos de la nave, mientras todo el mundo buscaba algo que, fuera de lo común, diera cuenta de la situación en la gigantesca estación espacial. Pasaron así varios minutos pero nada por fuera indicaba la ausencia total de comunicaciones con el Vanguardia. Al fin, después de una exhaustiva búsqueda, por fin comenzaron, bajo la orden de Zorg, los movimientos de acoplamiento a la estación.
Ya listo un batallón con sus trajes en funcionamiento, quedaron frente al mando del Coronel Stevens.
—Listos cuando lo ordene Capitan.
—Proceda de acuerdo a los protocolos Coronel— La sensación de que algo andaba mal no abandonaba a Marko Zorg. Pero no podía hacer nada hasta no ver, por las cámaras conectadas a los trajes de los soldados, la situación adentro. —Mantegame informado en todo momento de la situación.
—Enterado. Y ustedes, soldados, no olviden: en grupos de cuatro personas y hablando entre ustedes por sus intercomunicadores cada quince segundos, a no menos un metro cada uno, siempre al pendientes de su unidad, no quiero perder a nadie. ¿Entendido?
Mientras abria la compuerta del Vanguardia, una espesa neblina comenzo a abarcar el compartimento de desembarque. Todos comenzaron a ponerse nerviosos, alistando armas y comenzando a avanzar lentamente… nadie tenía idea de lo que les esperaba...
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Cuatro
—No te muevas. Solo quedate quieto. Ya no puedes hacer nada por salvarte a ti o a tus amigos—
Kakaroto no podía dar crédito a que alguien le dijera eso. Sin embargo, ya no tenía muchas fuerzas para pelear con él. El titánico enloquecido que estaba en el aire, mientras que él, un Saijan de cepa pura, permanecía en el piso abatido, destrozado. Habia apenas echado un vistazo y, asegurandose de que Kuririn, Yamcha y demás amigos estaban con vida, aunque desmayados, él mismo cayo al suelo.
—Jamás— dijo con la voz entrecortada. —Mientras… mientras esté con vida tú no ganaras…—
—¿Eso crees, pequeño?— Dijo el gigante de unos dos metros y medio, según un cálculo de Ten — Nadie puede detenerme a estas alturas. Yo soy invencible….—
Un disparo de impacto no lo dejo terminar su dialogo. Desde el cielo, en un punto superior a él, Majunia lanzaba un ataque simultáneo, junto con el orgulloso Vegeta. Los impactos daban directamente al coloso, que utilizaba sus brazos para cubrirse lo mejor que pudiera, sin lograrlo. La cantidad de ondas de energía era tal, que el humo de cada estallido pronto cubrió el cuerpo de aquella bestia infame. Aquel ser que descubrieran originalmente como un joven robando comida y que, al intentar detenerlo, sufriera una salvaje transformación en este monstruo. Poco a poco se habían ido reuniendo los guerreros comandados por aquel alienigena al que llamaban kakaroto. Y todos habían ido cayendo uno a uno, hasta que la batalla final, en momentos eterna, culmino con la casi derrota del Saiyan. Parecia que el vigor del monstruo se renovaba a cada momento, mientras que las energías abandonaban a todos los demás, pero en realidad era una ilusión: era el coraje, la ira contenida que estallaba sin control, lo que hacia peligroso realmente a esta bestia. Y su voluntad, indomable, chocaba como un objeto imparable, contra todo aquello que le bloqueara el paso.
—¡Maldito fenómeno! Aguanta todo lo que le mandamos— El príncipe de la raza Saijan sentía hervir su corazón con la firme idea de prevalecer. Como siempre, el paso del tiempo no templaba su carácter y ahora, ante la idea de volver a morir, vibraba toda su voluntad y energía.
—No malgastes toda tu energía en un solo ataque desenfrenado, Vegeta —Como siempre, Majunia pensaba con la cabeza fría–. Acatemos el plan que trazamos o todo se perderá… No nos enfrentamos a un enemigo normal… Tenemos que…
No pudo terminar la frase. Sus ojos se abrieron, desorbitados, ante el espectáculo que estaba comenzando a presenciar… Aquella criatura… aquel monstruo que ellos mismos despertaran en un ataque de soberbia, estaba, de alguna manera, absorbiendo el calor, la energía en forma de bolas o rayos.
—¡Detente Vegeta!— No le estamos haciendo daño
—¿De qué hablas sabandija— Si no se ha movido de allí… la batalla te esta…
—Observalo bien Vegeta— Majunia señalo al ente, cuando ya el humo se disipaba. Vegeta abrió los ojos sorprendido de que el monstruo no solamente estuviera sin daños observables, sino que se encontraba de pie, un poco aturdido, pero probablemente listo para entrar en acción. —Mientras no estemos seguros de que lo que le enviamos no lo fortalezca, sugiero que suspendamos el ataque. Vegeta cerró los puños, furioso.
—Espero que tengas la razón Nameikousaijin. La vida de todos depende de esto— Dicho esto, bajaron lentamente hasta posarse en tierra. El coloso no se movía. Sólo los miraba, quizá esperando una nueva oleada. Majunia se acerco lentamente a Kakaroto, mientras Vegeta adoptaba su natural posición de curar los brazos. Sin embargo, estaba completamente alerta ante la posibilidad de que el monstruo atacara. Aunque… ahora Vegeta se daba cuenta de que en realidad la criatura solo los había vencido en defensa propia. Nunca los había atacado por iniciativa, así que tendrían oportunidad de reagruparse mientras no lo atacaran.
—¿Cómo estas Goku?— Majunia levantaba al maltrecho Saiyan.
—Esto… esto no es posible Piccolo… —Kakaroto observaba atónito, pero con una gran sonrisa en el rostro. Lo estaba disfrutando. Tantos años habían pasado ya sin que existiera amenaza alguna a la tierra, que esta pelea le ofrecía un alivio al aburrimiento.— Aguanto una genki-dhama sin daño alguno…
—¡Eres un estúpido Kakkarottoh!— Vegeta gritaba estupefacto ante la reacción soez de su paisano — Si no lo hubieras estado molestando con que peleara contigo, no estaríamos en esta situación
—¿No me digas que tú no querías pelear también Vegeta?
—¡Claro que si Zoquete! ¡Pero ahora tengo una familia que cuidar y no voy a arriesgarlos por tus estupideces! ¡Tienes que encontrar la forma de matar a este engendro!
—No lo conseguirán pequeños humanos… —La voz cavernosa del monstruo sonaba por primera vez desde que le pidiera, con su voz normal a Kakkarottoh, que se detuviera, que lo dejara en paz, que no le gustaba pelear y se viera obligado, por la presión y la ira, a transformarse en esto—. No hay forma de matarme. No una que yo conozca. Porque yo no soy humano solamente. Soy la mezcla perfecta de todas las razas… ¡Soy el destructor perfecto! Vean lo que provocaron… ahora no me detendré hasta que el último de ustedes perezca en la pira incandescente de mi furia… aunque, tengo curiosidad… como es que sus amigos no aguantaron nada en contra mía— Señalo a lo lejos a Kru-ri-rin, a Ten Chian Haann y Shamcha, tirados en el piso e inconscientes. — y ustedes han soportado parte de mi ataque…
—Fácil, amigo— a una señal de Gro-ku, Majjunia se alejo y Vegeta y Kakkarottoh quedaron flanqueando al titán enloquecido— Es que nosotros tampoco somos humanos. Ni siquiera somos de este planeta…
El suelo comenzó a estremecerse. El niño monstruo nunca había sentido algo así, pero su vista se desencajo de la sorpresa cuando vio enfrente de él lo que estaba aconteciendo… los otrora humanoides ahora eran rodeados por una especie de aura que originaba una corriente de aire hacia el cielo. La energía desprendida de este acto era la que hacía temblar la tierra. Pero también sentía el calor. La energía liberada por este solo acto. Entonces, el cabello de los dos hombres comenzó a cambiar a un dorado incandescente que les levanto aún más el revoltijo de cabello que traían, hasta dejárselos como si se hubieran echado gel o algo así. Pero la mirada de los dos… en ella estaba el verdadero cambio. Ya no eran humanos. Eso lo sabía perfectamente la bestia porque era la misma mirada que él tenía cuando estaba en este estado de transformación. Cualquier cosa que estuvieran haciendo, los había transformado por completo y ahora pareciera que estaban de su nivel.
—Somos del planeta Ve-githah. Yo soy Vegeta, príncipe de los Saiyan y él es Kakkarottoh. Y ahora estamos en un estado que los demás llaman Super-Saiyan. En este estado, somos como Dioses.— Haciendo un gesto con la mano, Vegeta señalo a un punto en el horizonte — te sugiero que te vayas de inmediato y abandones la pelea. No sabes de lo que somos capaces…
—Ustedes no tienen idea, niños. Y es que si ustedes son como dioses, no tienen nada que hacer en mi contra. Porque yo… yo si soy un Dios…
martes, 11 de septiembre de 2012
Pensamiento tal...
Callado en la soledad de mi tiempo te pienso y te quiero... Aguda la mente, tranquilo el corazón, solo puedo elevar la plegaria mas tierna que se me ocurre y desear, con todas mis fuerzas, que Dios se apiade de mi y me regale, aunque sea, un instante, la luz de tu presencia...
viernes, 7 de septiembre de 2012
La segunda canónica (todo fue extraído de la pagina web Casebook.org....
23:30: Annie Chapman regresa a la posada donde se encuentra alojada un día como hoy, 124 años atras y pide permiso para ir a la cocina...
12:10a.m.: Frederick Stevens, quien también es un inquilino
en Crossingham dice que bebía una cerveza con Annie que ya estaba un poco ebria.
Stevens afirma que ella no salió de la casa de huéspedes hasta las 1:00 PM.
12:12a.m.: William Stevens (un impresor), otro inquilino,
entra en la cocina y ve a Chapman. Ella dice que ha ido hasta Vauxhall a ver a
su hermana, que se fue a conseguir un poco de dinero y que su familia le había
dado cinco peniques. (Si esto es así, se lo gastó en bebida.) Stevens le ve
llevar una caja rota de pastillas que saca de su bolsillo. Saca las pastillas
de la caja rota y toma un trozo de sobre de la repisa de la chimenea y coloca
las pastillas en el mismo. Chapman sale de la cocina. Stevens cree que ha ido a
la cama.
Parece obvio que ella se recuperó mediante medicación. La
loción que se encuentra en su habitación pudo haber sido traída hasta allí en
este momento. Esto vuelve a reforzar la impresión de Stevens de que había ido ella
a la cama. Ella ciertamente muestra toda la intención de regresar a la posada Crossingham.
1:35 AM: Annie regresa a la casa de huéspedes de nuevo. Ella
está comiendo una papa al horno. John Evans, el vigilante nocturno, ha sido
enviado a recoger su dinero de la cama. Ella sube las escaleras para ver
Donovan en su oficina. "No tengo dinero suficiente para mi cama", le
dice, "pero no será mucho antes de que tenga más" Donovan le
reprende: "Usted puede encontrar el dinero para su cerveza pero no puede
encontrar el dinero para su cama." Annie no está consternada. Ella sale de
la oficina y se encuentra en la puerta durante dos o tres minutos. "No
importa, Tim". afirma, "Pronto estaré de vuelta." Y a Evans le dice:
"No pasará mucho tiempo, Brummy (su apodo). Mira, Tim manten la cama para mí." Su cama regular en la
casa de huéspedes es la número 29. Evans la ve salir y en la entrada de Little Paternoster
Row, va en la dirección de Brushfield Street y
luego gira hacia el mercado de Spitalfields.
4:45 AM: Sr. John Richardson entra en el patio trasero de 29
de Hanbury St. en su camino al trabajo, y se sienta en los pasos para quitar un
pedazo de cuero que le sobresalía de la bota. Aunque era bastante oscuro en ese
momento, él estaba sentado no más de un metro de distancia de donde la cabeza
de Annie Chapman hubiera estado si ella ya hubiera muerto. Más tarde testificó no
haber visto nada de naturaleza extraordinaria.
5:30 AM: Elizabeth Long ve Chapman con un hombre, detenida contra los postigos del 29 de Hanbury Street. que están hablando. Long
escucha al hombre decir: "¿Quieres?" Annie y ella responde:
"Sí". Long afirma que ella había oído el reloj de la Cervecería
Águila Negro, Brick Lane, golpear la
media hora justo cuando ella había vuelto a la calle. La mujer (Chapman) estaba
de espaldas hacia el mercado de Spitalfields y, por tanto, con el rostro hacia
Long. El hombre estaba de espaldas hacia Long.
Unos momentos después del avistamiento Long, Albert Cadosch,
un joven carpintero que viven en el 27 de
Hanbury Street entra en su patio trasero porque probablemente quería usar la
letrina. Al pasar una alta valla de madera de cinco pies que separa el patio de
la del número 29, oye voces muy cerca. La única palabra que se divisa es una
mujer que dice "¡No!" Luego, al oír algo que cae contra la valla.
El cuerpo de Annie fue descubierto poco antes de 06 a.m. por
John Davis, un carretero que vivía en el tercer piso del n º 29 con su familia.
Después de alertar a James Green, Kent James y Henry Holland en Hanbury Street,
Davis fue a la comisaría de policía de la calle comercial antes de regresar al
No.29…
Señores, ya esta aquí el Otoño del Terror…
miércoles, 22 de agosto de 2012
Semana uno...
Jack y su acompañante llegaban por fin a las llamadas “Puertas del Infierno”. Su acalorada discusión hacia unas semanas y su reto de llegar desde su Estambul hasta este sombrío y desierto lugar rendía por fin su primario fruto.
—Mira nada más… valió la pena, ¿no?
—¿Bromeas? Nos ha costado una pequeña fortuna. Lo menos es que pudiéramos llegar a buen puerto Jackie…
—A mi que me importa el dinero que nos hayamos gastado… ¿cumplimos el reto, no? Tu jefe se va a poner furioso porque te fuiste sin avisar…
—¿Furioso? Que va… ni siquiera creo que esté enojado… al contrario… se va a alegrar….
—¿De que hablas mujer? No te…
Jack tuvo a bien interrumpir su dialogo… a lo lejos lo alcanzó a notar… algo estaba saliendo de las puertas… una llaga purulenta e incandescente… algo con una forma humana… e iba hacia ellos…. Antes de que pudiera siquiera decir a su amiga que corrieran, se sintió apresado… era ella quein le hablaba…
—¿Ves Jackie, fresca sabandija? Viene a saludarte… prepárate a conocer su tierno abrazo…
jueves, 26 de julio de 2012
¿De que raza viene la locura?...
¿De que raza viene la locura? ¿Que clase
de universo vomita una criatura de semejante forje? Porque yo lo he visto
caminar. Semejante monstruo de naturaleza diabolica, sujeto a una ira interior
que no habia visto jamás en criatura alguna. Y miren que este mundo es
gobernado por tres razas autoctonas y una híbrida….
Me tome un descanso, como habitualmente
lo hacía a esa hora de la noche. El parque tenía una vida nocturna bastante
populosa: niños gritando mientras sus madres cotejaban los últimos chismes de la
colonia. Cafes llenos de jovenes deseosos por parecer intelectuales e
impresionar así a sus novias. Y enfrente de todos, a la vista pero
completamente ignorado, olvidado, el callejoncito de los sapos. Llamado así, no
por otra cosa, sino por una banda de maleantes apodados así, que habían hecho
suya la cerrada desde hacía mucho, asaltaban solo a aquellos incautos que no
tomaban su precaución al pasar por enfrente. Respetaban y dejaban en paz el
resto del vecindario, a cambio de un silencioso pacto con los demás habitantes.
Pero esa tregua había sido rota apenas unos días atras, cuando, desesperados
por no tener suficente droga y bajo la influencia de la que ya se habían
inyectado, asaltaron la tienda de los Gonzalez, un pequeño supermercado que fue
presa fácil. No hubo heridos ni muertos, solo el susto, pero también la certeza
de que los ataques serían más y más cercanos en cada ocasión. Y eso afecto
rapidamente la tranquilidad del barrio.
Yo estaba pasandomela tranquilo sentado
en un pequeño banco con formas vegetales de piedra. No tenía respaldo y estaba
tallado en una pieza, pero no necesitaba nada más que estar sentado y
descansar. El trabajo había sido pesado ese día y antes de llegar a casa a
enfrentarme con otro tipo de labores, como cuidar a mis hijos, preparar la cena
con mi mujer y cualquier asunto que me quitara la oportunidad de tomar un
pequeño receso, decidí sentarme. Quince minutos bastarían para que pudiera
sentirme más relajado y nadie me extrañaría en ese lapso de tiempo. La banca
que elegí estaba justo enfrente del callejon de los sapos. Y aunque me
desagrado la idea de ver que alguien fuera atracado, pudo más el deseo de
descansar un rato. Nunca me imagine ser testigo de aquello.
Como a los diez minutos, poco antes de
que se cumpliera el tiempo validado y me levantara a seguir el camino a casa ví
a aquel joven. Vamos, era completamente normal y no hubiera llamado mi atención
de no ser porque caminaba justo enfrente del callejon. Quise gritarle que no lo
hiciera, que viniera hacia mí, pero eso me hubiera causado problemas
seguramente pues alcance a ver de reojo a los malandrines que ya le habían
puesto el ojo. Y dado que sabemos quienes son y donde viven, es lógico pensar
que ellos también pueden ubicarnos perfectamente, así que decidí callar. Así
que lo deje seguir su camino. Y cuando hubo caminado hasta quedar justo
enfrente del callejon, varios pares de brazos salieron de la oscuridad para
agarrarlo y llevarlo hacia dentro del lugar, donde podrían asaltarlo a gusto.
Dado que era un pequeño callejon rodeado de tres altísimos edificios, tanto a
los lados como en la calle detrás, y por la hora del día, casi todo el día una
tenebrosa y densa oscuridad se cernia sobre él, de allí que fuera el lugar
perfecto para esos criminales. Dadas pues las circunstancias, me debatí entre
irme o por lo menos esperar que huyeran a otro lado a repartir el botin y
esperar por si el muchacho necesitaba ayuda. Abstraído en esos pensamientos oí
el primer grito, pensando en que el chico ya estuviera siendo presa de la violencia
de estos tipos, que se hubiera negado, sin saber, porque yo jamás lo habia
visto en la zona, como tenía que ser el protocolo para no salir lastimado, y
que o se estuviera llevando una severa golpiza o que incluso estuviera siendo
atacado ya con algun arma de filo o algún tubo o bat.
Pero no nadamás fue un grito. Algunas
personas se acercaron debido a los ya varios gritos que emanaban del callejon,
siempre con cautela, ya con la curiosidad a flor de piel. Fue entonces cuando
lo vimos volar. Uno de los malandros salia disparado por los aires. Iba
totalmente ensangrentado, pero lo suficientemente alerta como para emitir un
grito de terror que hizo que se me enchinara la piel. Por fortuna en el juego
de fierro donde cayo no habia niños o hubiera sido una tragedia, pues el vuelo,
la velocidad y su peso destrozaron el juego. Algunos corrieron a ver al
muchacho, quien ya estaba muerto de cualquier forma. Otros, como yo, solo
observabamos el terrible espectaculo. Mientras algunos de los sapos huían
despavoridos, una horranda criatura como de dos metros y medio salía de las
penumbras, demasiado ágil para el volumen de su cuerpo, tanto en la irreal
estatura como en las gigantescas medidas de sus musculos y la exagerada forma y
tamaño de la cabeza, a todas luces desproporcionada al cuerpo. Una cabezota
provista de una gran hilera de dientes, que cubrían la boca, como si fuera una
especie de dinosaurio. Sus ojos de pupila Blanca y lo demas en negro le daban
un aspecto más aterrador. No supe si era humano, pero de partes de la ropa era
demasiado obvio que eso era aquel chico a quien esperaba. Su transformación
debió haber tomado por sorpresa a los truhanes que eran presa fácil.
Fue alcanzando a algunos de salto en
salto, aventándolos a la mitad de la calle, como juntandolos. A otros, los que
fueran más lejos, simplemente les aventaba lo que tuviera a la mano, no
importando si se tratara de cosas muy pesadas, simplemente imposibles de cargar
para un humano normal. Y no, no era ni licantropo ni vampiro, pues yo a lo largo
de mi vida conocí a algunos y nada se asemejaba a este monstruo que sabía era
humano en su origen… que yo supiera ninguna raza era así y aún los licantropos,
que se transformaban en su adolescencia, no sufrían tan brutal y deformadora
conversion física. Lo que depués vería me atormentaria por siempre, testigo de
hechos que no volvería a ver de Nuevo. La gente huía despavorida, otros se
escondían o buscaban refugio. Veía algunos celulares tomando fotos y videos que
seguramente saldrían movidos no
darían cuenta real de la criatura. Yo me encontraba en una posición
inimaginable, justo enfrente de toda la acción. Y me encontraba paralizado de
miedo. ¡Menuda carga, yo que solo iba a tomarme un pequeño descanso! ¡Estaba
viendo una auténtica masacre a manos de algo que no podría calificar como
perteneciente a ninguna de las razas que habitaban el mundo. Y fue allí, en el
trajinar de mis pensamientos en contra de los gritos en mi interior, que me vio
a los ojos. Allí estaba él, frente de mí, como esperando un ataque, mientras yo
daba cuenta de mis últimos instantes sobre la tierra. Tan frágil, tan débil, no
duraría nada en contra de semejante leviatan. Una fuerza de la naturaleza
contra un simple humano. Y sin embargo no hizo nada. Solo me miro con sus
oscuros ojos y sus dos hileras de dientes, respirando fuertemente como si se
tratara de un toro o algun animal así. Un Dios furioso, así lo catalogaría en
ese momento.
No supe cuanto tiempo duramos el y yo sin
movernos. Lo que quedaba de los delincuentes estaba regado por todos lados.
Había acabado su labor. Y aunque con toda seguridad le gritaría asesino en
cuanto no me viera, al final de cuentas un asustadizo y cobarde humano, en ese
momento comprendía que él solo actuaba en defensa propia. Pude ver en sus ojos un
dolor infinito, que me tocaba. Que llenaba, de alguna manera, mi alma y la
aplacaba. Sentía empatía con él. Aunque eso termino de confirmarse cuando dejo
escapar, con una voz cavernosa y profunda, hipnótica, una sencilla pero
esclarecedora frase en forma de pregunta:
-
¿Por qué no me dejan en paz?...
Acto seguido se irguio de forma completa,
lo que permitio observar en plenitud su gigantesca estatura. Una mole de
musculos y una deformidad en la cabeza que lo convertían, seguramente, en un
paria entre su raza, fuese esta la que fuese. Volteo hacia todos lados. La
gente se asomaba estupefacta de todos lados. En todos los edificios habia
mirones. En verdad era la primera vez que se veía a alguien así y seguramente
se hablaría durante mucho tiempo del monstruo. De la bestia. Nunca supe porque
nadie hablo a la policía. Quiero suponer que nadie lo considero, como yo, un
riesgo a la integridad del barrio. Simplemente nadie llamo y eso le permitio
huír de ese lugar aunque a primera vista no parecia ni siquiera preocuparle
pues continuo su camino bien hubo acabado su ataque de rabia. Y mientras sufria
una transformación hacia el joven que originalmente había visto ser presa de
aquellos que Ahora estaban muertos, tuve el presentimiento de que aquello no
era más que el inicio de algo muy grande y de que, al final, todos nos veíamos
involucrados…
miércoles, 18 de julio de 2012
Incoherencias
Sobra decir que te extraño como extraño profundamente ver el mar. Lejano. Rencoroso. Así te extraño. Buscando el más leve sonido de mi perdido corazón desalentado. Caray. Apenas comencé y ya estoy llorando. No importa. Sigo buscando. Quizá, si te encuentro diluida en la estación del metro, entre la lluvia recortada y el vaho de los cientos de almas regresando a su hogar producto del ajetreo banal que a diario hacemos, quizá. solo quizá, te encuentre. Y me quedaré, entonces, mudo. no tendré las palabras precisas para escupirte a la cara. Para maldecirte. Porque te extraño tanto, que me hincaré de hinojos y maldeciré mi suerte, mi falta de carácter. Tu probablemente me observes con esos profundos ojos color miel y me dirijas, estudiada, la mejor de tus miradas de desprecio. Será porque apenas y me recuerdas. Solo soy una tenue mancha en el historial de tu vida, mientras que tú fuiste un parteaguas terrible, perfecto, en la mía. Y esa acción de verme, que sólo durará unos cuantos segundos, será la suficiente para volver a marcarme, mientras que para ti solo fui alguien más que iba a subirse al tren.
¿Sabes? alguna vez paso algo similar y contrario a la vez -te lo cuento porque en realidad no tiene nada que ver- cuando una chica me sonrió, ella subida al vagón, yo, esperando a alguien probablemente, porque ahora que lo pienso no puedo elucubrar como fue que la deje ir en ese tren en vez de aventurarme detrás de esa sonrisa que me regalo sin que yo le pidiera nada. Ahora tú sacudes mis sentimientos más profundos para lanzarlos al vacío. me pisas, me hieres, sin conseguir la feliz venganza que estabas segura lograrías en esa hazaña. ¿para que humillarme más? No lo sé. A lo mejor el destello de los momentos tan vívidos en los que pudimos haber participado y que se fueron diluyendo por disputas sin sentido y malentendidos memorables, aparte de las habladurías insensatas que nos condenaron para siempre al fracaso tanto como amigos y que destruyeron para siempre la oportunidad de algo más, algo en lo que siempre tendré duda, pues la fatalidad de los acontecimientos no me permitirá saber si pude haber logrado algo con el tiempo, por mucho que tú digas que no iba a ser jamás.
Ya tiene rato que te fuiste. Cuando llegó él. Lo tomaste del brazo y coqueta le plantaste tu beso más dulce. Me imagino los celos corriendo detrás tuyo, pues las sensaciones de las que fui presa dan a mención posterior de lo inconmensurable de las blasfemias profanadas. terribles en verdad asaltaron mis mejillas hasta encenderlas profusamente. hasta me mordí, bestia de mí. Si dijera que jamás había sentido esto mentiría… pero jamás lo sentí con esta intensidad. Vivaces momentos de lucidez acompañados de súbitas explosiones de furia que solo pude controlar irascible, inquieto.
Sobra decir que te extraño como extraño profusamente aquellas caminatas solo en el viejo parque de la vereda, junto a la cascada de san Ignacio; lento trajinar de mis vaivenes. Suave litigio de mis enfados. Extraño nuestras pocas, profundas pláticas. Como fruncías el ceño. Como reías descontrolada, inclinando la cabeza mientras cerrabas los ojos. Extraño tus poses de niña y tus intentos de madurez que, como los míos, fracasaban absolutamente. Extraño ese único atardecer que compartiste conmigo y nuestras charlas sobre libros. Que desgracia no poder hacer otra cosa que recordarlas hasta memorizarlas profundamente. y al mismo tiempo, que fortuna. Porque la memoria, intento vano de mi alma por enriquecer las experiencias que me atañen, nunca se queda mucho tiempo y sin embargo, tú te has instalado tan dentro que me es imposible no rememorarte en la delgada línea de mi discernimiento; y me siento tan a gusto que me he instalado allí, en ese llano, esperando a que vayas a visitarme y me cuentes historias imaginarias…
martes, 17 de julio de 2012
Pensamiento sabrá Dios que número...
Cierro los ojos cuando te recuerdo, fantasma itinerante de mis inocuos desvelos... y los cierro mientras te beso inerme, inaudita. Y mientras me arrola tu mirada no puedo evitar pensar que esto es lo más cerca que estaré del cielo en toda mi vida..
lunes, 18 de junio de 2012
Erotico_Primera parte...
Observo con lujuria incesante cada uno de tus movimientos, al mismo tiempo que con uno de tus dedos me indicas que vaya a ti. No dudo ni un instante. Esa sonrisa que me derrite cuando se combina con una mirada profunda, determinada, me ha robado la voluntad desde hace tiempo. Y mientras me siento a un lado de la cama, de forma felina te mueves en ella para rodearme, para llegar a mí. Es tu territorio. Yo solo soy libre hasta donde tu quieras, hasta donde me dejes, como cuando de niños intentamos desesperadamente liberarnos del yugo materno, solo para descubrir que somos totalmente dependientes por cuanto nuestra libertad se alimente precisamente de ello.
Lentamente te vas descubriendo… en cada acercamiento, en cada jugueteo. Tus ojos no dejan de verme, mientras te muerdes a ratos los labios, despertando en mi un placer solo movido por mi alma, que te quiere. El espasmo que me provocas es tan dulce, que quisiera no acabara jamás el escarceo. Que esta escena durara mucho tiempo. Me supongo entonces, tonto, por no querer seguir adelante y probar toda la miel que te supone ser tan hermosa. Tan sensual y desecho de inmediato esa idea de la cabeza. Entonces vuelvo a ti, que sigues retozando, poniendo todos tus sentidos al máximo. Traveseas alegremente con mi libido. Levantas mis sentidos a su tope. Me parece tan irreal. Es como una droga que lentamente me arranca de la realidad y me instala en un paraíso donde estas tú solamente conmigo.
Entonces acabas el juego. Me besas. Lentamente. Quitando una a una las capas de la cordura que me envuelve. El primer beso es tímido. Delimitas tu territorio. Entonces, uno por uno, van subiendo de intensidad, mientras bajas de la cama y te sientas en mí, moviendo lenta y rítmicamente tu cuerpo, hasta que mi sexo esta completamente alerta, pidiendo tu cuerpo. Me tomas del rostro y los siguientes besos ya son salvajes. Ya no hay límites. Solo te dejaste llevar, como siempre, haciendo lo que quieres, llevando por delante. Y yo, por supuesto, encantado. Te desvisto desprovisto de equidad alguna, mientras beso tus pechos firmes y huelo tu piel, que me intoxica aún más, sudorosa. Hemos perdido el pudor. Ya no interesa, ¿quien sería tan estúpido para fijarse o detenerse a preguntarse eso en una situación así? Gimes abandonada al placer y eso me excita aún más. Ahora tú eres mía. Ahora yo puedo hacer lo que desee con tu complacencia absoluta. Me costo perder mi alma pero no me importa. Te tengo. Te amo solo a ti. Tú eres mi absoluta perdición y yo me dejo llevar, cerrando mis ojos e imaginando que el mundo se vuelve más pequeño a medida que me adentro en tu memoria táctil. Paso a paso te vuelves yo y yo me vuelvo tú, sin que ello signifique mayor perdida que la de saber que nos prestamos a un momento superior a nosotros, en donde los sentidos muestran su mayor valor.
Ya llegamos tan lejos que no puedo sino terminar con lo que comenzaste tú al provocarme así, sabiendo lo frágil que era ante ti. Te colocas bocabajo, completamente excitada y yo te penetro, besando tu cabello y cuello. Cada gemido tuyo me provoca un placer indescriptible. El tiempo se estira. Se hace seminterno, palpable, dulce. Así duramos… ¿Por cuánto? No lo sé ni me interesa. Solo nos llevamos al éxtasis perenne. Incesante. Todo mi cuerpo esta exhausto. Dolido. Pero mi corazón esta radiante, como si lo hubiera pulido con tu cuerpo. Como si lo hubiera llenado de la energía de tu alma. Como si se estuviera -en una transformación como si fuera tu corazón y no el mío- perdiendo….
sábado, 16 de junio de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Celebración (Segunda parte)
Comienzas a descender. Jamás te hubiera vuelto a ver tan hermosa,
porque caminar a tu lado fue lo mejor que me ha pasado. Me enseñoreo. Por un instante fui también un Dios.
Y obtuve, aunque fuera por un tiempo muy corto, el amor que siempre quise.
Es entonces cuando me veo por fin, arrodillado. Dolido. Exhausto.
Estas ahora a mi lado. Trémula. Divina. Me miras con esos hermosos ojos
conteniendo todo el dolor del universo. Tiernos ojos de color miel. Mis
terribles ojos bonitos. Y te hincas a mi lado. Y entonces, sin esperarlo….
Me abrazas.
Y es en ese abrazo donde se funden tu dolor y el mío,
vago espejismo de valor incalculable. Se desvanece toda mi rabia
por ser yo quien te dejará ir, sin siquiera gritarte algo cuando me abandonabas…
Ahora no siento tu odio. Solo atisbo a proporcionarte una última vez
el inmenso amor que te tengo. Que te tendré todavía. Que te tuve.
Y decido, por vez primera, sentido infamante del viacrucis inerme,
darte lo que tanto deseabas: tu libertad. El sol comienza a salir. Es ya de día.
Acaricias mi barbilla con tus manos, antes de tomar firmemente mi rostro
y darme un tierno beso. Callado. Solemne. Estoy por sorpresa tomado
y no puedo más que responderte poniendo todo lo que queda de mí en un solo acto.
Te levantas y esbozas una sonrisa. Frunces el ceño divertida y te vas.
Ahora el mundo es otro. Ya no hay más oscuridad. Me dispongo a partir yo también.
Mi mundo de ensueño esta de pie. Ha sobrevivido una y otra vez, pero
en esta ocasión es distinto. Esta vez se ha mantenido sano. Hermoso.
Me allegro. Nunca puede acabar bien el asunto, pero esta ocasión vivo
y me dispongo a partir con el corazón entero y el alma, más que nunca, viva...
porque caminar a tu lado fue lo mejor que me ha pasado. Me enseñoreo. Por un instante fui también un Dios.
Y obtuve, aunque fuera por un tiempo muy corto, el amor que siempre quise.
Es entonces cuando me veo por fin, arrodillado. Dolido. Exhausto.
Estas ahora a mi lado. Trémula. Divina. Me miras con esos hermosos ojos
conteniendo todo el dolor del universo. Tiernos ojos de color miel. Mis
terribles ojos bonitos. Y te hincas a mi lado. Y entonces, sin esperarlo….
Me abrazas.
Y es en ese abrazo donde se funden tu dolor y el mío,
vago espejismo de valor incalculable. Se desvanece toda mi rabia
por ser yo quien te dejará ir, sin siquiera gritarte algo cuando me abandonabas…
Ahora no siento tu odio. Solo atisbo a proporcionarte una última vez
el inmenso amor que te tengo. Que te tendré todavía. Que te tuve.
Y decido, por vez primera, sentido infamante del viacrucis inerme,
darte lo que tanto deseabas: tu libertad. El sol comienza a salir. Es ya de día.
Acaricias mi barbilla con tus manos, antes de tomar firmemente mi rostro
y darme un tierno beso. Callado. Solemne. Estoy por sorpresa tomado
y no puedo más que responderte poniendo todo lo que queda de mí en un solo acto.
Te levantas y esbozas una sonrisa. Frunces el ceño divertida y te vas.
Ahora el mundo es otro. Ya no hay más oscuridad. Me dispongo a partir yo también.
Mi mundo de ensueño esta de pie. Ha sobrevivido una y otra vez, pero
en esta ocasión es distinto. Esta vez se ha mantenido sano. Hermoso.
Me allegro. Nunca puede acabar bien el asunto, pero esta ocasión vivo
y me dispongo a partir con el corazón entero y el alma, más que nunca, viva...
viernes, 25 de mayo de 2012
Celebración (Primera parte)
Paso con la lentitud que mi pluma al evocarte provoca.
Recuerdo tu esencia, cálido desliz de lo que en mí aún queda;
se niebla mi vista, mi soledad evoca, tu ausencia duele y mata
y aún así veme, de pie, entero, preparando mis maletas y renovando sueños.
A veces me levanto distraído y termino en el Palacio de mi Memoria
donde te instalaras hace tiempo ya. Señorial. Magnificente. Diosa.
No quieres irte para burlarte de mí. Te preocupas por dejar tu huella
y mientras levanto mi duelo, utilizo mi poca fuerza para no amarte.
Vacía queda la instancia de tu arrojo, cruenta mujer, obligado enigma
por quien dejé ilusiones, amigos, vastas oportunidades de vida y un sueño atroz.
Ya quedaron atrás los sueños mozos. Ya no me responde mi cuerpo al mismo calor.
Debil. Sí, débil, pero firme en mi propósito. Así me levanto de nuevo una y otra
y otra vez, por cuanto te mantengas en tu idea de no permitirme ser mi dueño.
Ahora puedo verte. Elevada por los aires, dominando todo a tu paso
y me dispongo a enfrentarte con el mismo candor con el que decido olvidarte.
Entonces abro la mochila que he traído conmigo y te combato con recuerdos.
recuerdos buenos o malos. Grandes ondanadas de memorias fluídas
que salen con recia calidez de mi alma muerta por no tenerte.
Mi corazón se sale junto con tu viva voz. La de cómplice. La de enamorada.
Y se descubre inócuo. Virgen. Vacía en el breve andar en que se posó tu mirada.
Y tú… tú solo observas. Meditabunda. Ni un solo rastro de aquella pasión
se observa en tu ahora esteril rostro. No hay compasión ni piedad. Ni arrojo
mientras mantienes tu volar igual de inexpresivo. Y entonces sucede.
Toco el instante en que me conociste; lo que según me contaste, sentiste.
Y por fin veo que tu rostro se agrieta por el renovado sentido...
Recuerdo tu esencia, cálido desliz de lo que en mí aún queda;
se niebla mi vista, mi soledad evoca, tu ausencia duele y mata
y aún así veme, de pie, entero, preparando mis maletas y renovando sueños.
A veces me levanto distraído y termino en el Palacio de mi Memoria
donde te instalaras hace tiempo ya. Señorial. Magnificente. Diosa.
No quieres irte para burlarte de mí. Te preocupas por dejar tu huella
y mientras levanto mi duelo, utilizo mi poca fuerza para no amarte.
Vacía queda la instancia de tu arrojo, cruenta mujer, obligado enigma
por quien dejé ilusiones, amigos, vastas oportunidades de vida y un sueño atroz.
Ya quedaron atrás los sueños mozos. Ya no me responde mi cuerpo al mismo calor.
Debil. Sí, débil, pero firme en mi propósito. Así me levanto de nuevo una y otra
y otra vez, por cuanto te mantengas en tu idea de no permitirme ser mi dueño.
Ahora puedo verte. Elevada por los aires, dominando todo a tu paso
y me dispongo a enfrentarte con el mismo candor con el que decido olvidarte.
Entonces abro la mochila que he traído conmigo y te combato con recuerdos.
recuerdos buenos o malos. Grandes ondanadas de memorias fluídas
que salen con recia calidez de mi alma muerta por no tenerte.
Mi corazón se sale junto con tu viva voz. La de cómplice. La de enamorada.
Y se descubre inócuo. Virgen. Vacía en el breve andar en que se posó tu mirada.
Y tú… tú solo observas. Meditabunda. Ni un solo rastro de aquella pasión
se observa en tu ahora esteril rostro. No hay compasión ni piedad. Ni arrojo
mientras mantienes tu volar igual de inexpresivo. Y entonces sucede.
Toco el instante en que me conociste; lo que según me contaste, sentiste.
Y por fin veo que tu rostro se agrieta por el renovado sentido...
martes, 22 de mayo de 2012
Poema en caos ó te propongo...
Yo te propongo volver sobre mis pasos
con la intención de retroceder el tiempo
y en el instante en que te conocí, verte a los ojos
y hacer de cuenta, que no hay marcha atras.
Hacerte sonreír. Verte llorar. Ya no perderme más
en distracciones inútiles y seguir tu vida al pie de letra.
Coleccionar. Atesorar todos esos momentos a la de ya.
Sentirme como siempre el más afortunado de tenerte.
Yo te propongo que si vuelvo a ese instante
solo me observes hacer mi mejor esfuerzo.
que te diviertas, como cuando eras muy pequeña
y tu padre te llevaba al parque. Cuando sólo podías
sonreír.
Que me dejes conquistarte como lo he hecho
aunque esta vez, será más lento. Más idealizado.
Porque solo he escogido este tiempo para amarte
y hacerlo sin dejar huecos, sin abandonar espacios.
Te propongo que te abandones al amor, sin pensar.
Que me permitas hacerte cielo y Diosa. solo pensarte
y que mi vida este consagrada a tí por completo.
Así no perderíamos más el tiempo y este sería para nosotros.
Bailar al compas del vals eterno con Aire de Bach de ejemplo.
tomar tu talle y en el solitario Salón hacerte brillar.
Perdernos en la solemnidad del entorno, que se haga eterno
para, de esta forma, el ambiente romántico del mundo notar
Te propongo no estar juntos todo el tiempo
pero que en cada espacio que compartamos
el deseo, el cariño, se presenten en fiera amistad.
que guíen el entendimiento de toda una vida.
Y que no te desvanezcas al termino del día. Que
el parsimonioso espasmo de tu pensamiento
se detenga un rato. Solo lo suficiente para que vuelva
sobre mis pasos,retroceda el tiempo y seamos humanos...
con la intención de retroceder el tiempo
y en el instante en que te conocí, verte a los ojos
y hacer de cuenta, que no hay marcha atras.
Hacerte sonreír. Verte llorar. Ya no perderme más
en distracciones inútiles y seguir tu vida al pie de letra.
Coleccionar. Atesorar todos esos momentos a la de ya.
Sentirme como siempre el más afortunado de tenerte.
Yo te propongo que si vuelvo a ese instante
solo me observes hacer mi mejor esfuerzo.
que te diviertas, como cuando eras muy pequeña
y tu padre te llevaba al parque. Cuando sólo podías
sonreír.
Que me dejes conquistarte como lo he hecho
aunque esta vez, será más lento. Más idealizado.
Porque solo he escogido este tiempo para amarte
y hacerlo sin dejar huecos, sin abandonar espacios.
Te propongo que te abandones al amor, sin pensar.
Que me permitas hacerte cielo y Diosa. solo pensarte
y que mi vida este consagrada a tí por completo.
Así no perderíamos más el tiempo y este sería para nosotros.
Bailar al compas del vals eterno con Aire de Bach de ejemplo.
tomar tu talle y en el solitario Salón hacerte brillar.
Perdernos en la solemnidad del entorno, que se haga eterno
para, de esta forma, el ambiente romántico del mundo notar
Te propongo no estar juntos todo el tiempo
pero que en cada espacio que compartamos
el deseo, el cariño, se presenten en fiera amistad.
que guíen el entendimiento de toda una vida.
Y que no te desvanezcas al termino del día. Que
el parsimonioso espasmo de tu pensamiento
se detenga un rato. Solo lo suficiente para que vuelva
sobre mis pasos,retroceda el tiempo y seamos humanos...
domingo, 13 de mayo de 2012
Nora Tercera...
Diosa de esplendor, amor y furia; de fabulosa realeza en tu mirada,
Ve la soledad que en mi ser se encierra, desde que te ví, y en el fondo,
Aquel corazón comenzó a latir apresuradamente en la enramada,
Pues se había topado con la dama de sus locos desvaríos y sueños rotos.
Así siguió por años, y no descanso jamás, esperando ver a aquella mujer.
Pero la viva voz de la adolescencia, elixir que toma a los niños por sorpresa,
Y los transforma en hombres había retornado, y la paciencia divina muerte
Transmitió su palabra de sabiduría, y se aquieto su pasión, siendo plasmada.
Por varias generaciones, Amor toco a su puerta infinitas ocasiones, desbocada.
Dio tal vuelco a su corazón el sentir tal emoción en el ser de soledad, obscuro
Y generó tal resuello, que aún podía sentir a su amada: a aquella gentil esencia
Que había trastornado su mente, y provocado diferentes sentimientos:
Ve la soledad que en mi ser se encierra, desde que te ví, y en el fondo,
Aquel corazón comenzó a latir apresuradamente en la enramada,
Pues se había topado con la dama de sus locos desvaríos y sueños rotos.
Así siguió por años, y no descanso jamás, esperando ver a aquella mujer.
Pero la viva voz de la adolescencia, elixir que toma a los niños por sorpresa,
Y los transforma en hombres había retornado, y la paciencia divina muerte
Transmitió su palabra de sabiduría, y se aquieto su pasión, siendo plasmada.
Por varias generaciones, Amor toco a su puerta infinitas ocasiones, desbocada.
Dio tal vuelco a su corazón el sentir tal emoción en el ser de soledad, obscuro
Y generó tal resuello, que aún podía sentir a su amada: a aquella gentil esencia
Que había trastornado su mente, y provocado diferentes sentimientos:
Su mujer ideal estaba allí, frente a él
… sonriendo.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Incompleto I...
Mientras las crueles espinas laceraban sin consideración mi carne, me motivaba pensando en que cualquier cosa valía la pena tan sólo por verla. Dificultad tras dificultad, son peldaños en la larga escalera que llevaba a mi meta... tú. Por ese pensamiento todo lo demás valía la pena. Y nada más importaba. Ni siquiera el pequeño hombrecito que a un lado del rocoso sendero miraba divertido mi desquiciada travesía. Con él allí, parecía que todo iba a comenzar ahora...
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