Dante Alighieri placed betrayal as the greatest sin of man. So much so that puts those who commit some kind of betrayal at the farthest place of God: the ninth circle of Hell, where the maximum traitor to him, Lucifer is. In turn, divide the circle into four zones: The Caína (where they are punished traitors to family members), the Antenora (where are placed the politicians traitors), The Tolomea (where the traitors to friends) and finally Judea or Judeica (where traitors to God, the Church and the Empire are). And actually, this sin can also or is committed through other sins, what a double negative relation to its load capacity punishment
Everyone knows I'm worshiper of Dante. Fan. And if I share many things in common with the teacher, my vision of treachery is not far from it. If I have learned in life is that betrayal is the most infamous to do for someone, because trust, that is gained with great effort, irretrievably lost. Because I've ever betrayed.
So why talk of betrayal when the've made yourself? Why condemn so strongly? Because I grew up with a particular vision of life, inculcated from breast form, through a series of social and cultural stimuli that do spurn me so deeply that until recently I realized that the contempt to the point of punishing and self flagellate for sins committed and attempts to fix these as you can. Obviously other people do not share this view, but I find extremely worrying that in fact very few people in the world take the true measure of what betrayal might mean in a life. It has become so common in the lives of others who seem to have forgotten that sometimes the betrayal can be reached in such small ways that do not realize it.
Nor is it to commit and then fix those sins committed; it is not commit. To create an awareness of respect only if it is not shared by anyone else, at least let you sleep peacefully, knowing you're not doing anything wrong. This is one to enter consciousness that is doing something that can hurt someone else. Someone tell me that how can you know that you can hurt someone. It is true that people who do not know enough can hurt them without realizing that, if they do not tell us we could keep making the same mistake over and over again. But it is also true that there are acts that can determine whether someone could hurt. Or warn someone of something, even when you do not know enough, but we know that this can cause some discomfort or problem, we can fix just warning you. I do not know, I am aware of the complexity of the problem, but I feel the need to leave this record that involved me, that, the day I die, the knowledge of my own nature would help others like me.
I am an extroverted personality and antisocial paranoid control the excessive fury, limited by fear of the consequences of my actions. I know. But this issue is important to me. Throughout my life the most important changes that have occurred have been due to treason. Could, without much circumspection, sending the Ninth Circle of Dante's Inferno send to the Caína, as many families as I can: the Antenora to many people I know who have committed this act so deplorable me not to have a pinch unhealthy lust for damage that for which I have been convicted. But it is in the Tolomea where I can have as many enemies that someone could have. For that reason I have almost no friends. And those whom I have loved as such have been, along with family members, who dealt the most infamous treachery against me or against others, acts I've witnessed. Have been "friends" who have changed more than once the course of my life completely.
I also charge with my good sins, could not see me in any circle of hell in a moment. Because it would be at all. I'm sure God would split my soul to pay for each and every one of the nine circles, to pay for eternity my sins. Not that I regret: I do, but do not deserve even light purgatory. I have to go to hell for what I've done, with repentance as my greatest burden, to purge my convictions. but I will see those who have done so much damage to me and I've loved, I hope, as in the story of Count Ugolino's Inferno teacher in a position to compensate the worst punishment. Only I hope, so I try my hand good make as much good as possible, so that my punishment I can have some peace to see the distance to those who download my eternal wrath.
I delve deeper into the subject ...
Escritos sobre las cosas, el amor y la vida: sobre el odio, la tristeza y sus escritos... pensamientos sueltos y escritos de muchas otras cosas...
domingo, 10 de agosto de 2014
Reflexiones Sobre el pecado de la traición...
Dante Alighieri coloca la traición como el más grande pecado del hombre. Tanto, que coloca a los que cometen algún tipo de traición en el lugar más alejado de Dios: el noveno círculo del Infierno, donde se encuentra el máximo traidor a Él, Lucifer. A su vez, divide ese círculo en cuatro zonas: La Caína (donde son castigados los traidores a familiares), la Antenora (donde son colocados los traidores políticos), La Tolomea (donde se encuentran los traidores a los amigos) y finalmente la Judea o Judeica (donde están los traidores a Dios, a la Iglesia o al Imperio). Y en realidad, este pecado también puede -o es- ser cometido a través de los otros pecados, lo que le atañe una doble capacidad negativa a su carga de castigo
Todos saben que soy cultor de Dante. Fan. Y si comparto muchas cosas en común con el maestro, mi visión de la traición no dista mucho de ello. Si algo he aprendido en la vida es que la traición es lo más infame que se puede hacer a alguien, porque la confianza, eso que se gana con mucho esfuerzo, se pierde irremediablemente. Porque yo también yo he traicionado alguna vez.
Entonces, ¿por que hablar de la traición cuando tu mismo la has cometido? ¿Porque condenarla tan enérgicamente? Porque crecí con una particular visión de la vida, inculcada desde la forma materna, pasando por una serie de estímulos sociales y culturales, que me hacen desdeñarla tan profundamente, que hasta hace unos años me di cuenta de que la desprecio al punto de castigarme y auto flagelarme por los pecados cometidos e intentos de arreglar estos lo más que se pueda. Lógicamente las demás personas no comparten esta visión, pero me parece sumamente preocupante que en realidad muy pocas personas en el planeta toman la verdadera dimensión de lo que la traición puede llegar a significar en una vida. Se ha convertido en algo tan común en la vida de los demás que parecen haber olvidado que a veces la traición puede ser llegar en formas tan insignificantes que no se dan cuenta de ello.
Tampoco se trata de cometerlos y luego arreglar aquellos pecados que se cometen; se trata de no cometerlos. De crear una consciencia de respeto única que, si no es compartida por nadie más, por lo menos te deje dormir tranquilo, sabiendo que no estas haciendo nada malo. Se trata de que uno entre en consciencia de que esta haciendo algo que puede lastimar a alguien más. Alguien me dirá que cómo se puede saber que puede lastimar a alguien. Es cierto que a las personas que no conocemos lo suficiente podemos lastimarlas sin darnos cuenta y que, si estas no nos lo dicen, podríamos seguir cometiendo el mismo error una y otra vez. Pero también es cierto que hay actos que podemos dilucidar si pudieran dañar a alguien. O advertir a alguien de algo, aún cuando no lo conozcamos lo suficiente, pero si sabemos que eso puede causar alguna molestia o problema, podríamos solucionarlo tan solo avisando. No lo sé, estoy consciente de la complejidad del problema, pero me veo en la necesidad de dejar este registro que me involucra a mí, para que, el día que muera, el conocimiento de mi propia naturaleza pudiera ayudar a otros como yo.
Soy un paranoico extrovertido con personalidad antisocial y un control de la furia desmedido, limitado por el miedo a las consecuencias de mis actos. Lo sé. Pero este tema es importante para mi. A lo largo de mi vida los cambios más importantes que han habido se han debido a la traición. Podría, sin mayor miramientos, mandar al Noveno Círculo del Infierno de Dante mandar, a la Caína, a tantos familiares como me es posible: a la Antenora a muchísimas personas que conozco que han cometido este acto tan deplorable conmigo, sin tener yo una pizca de malsana avidez de daño en aquello por lo que he sido condenado. Pero es en la Tolomea donde puedo tener a la mayor cantidad de enemigos que alguien podría tener. Por esa razón casi no tengo amigos. Y aquellos a quienes he amado como tales han sido, junto con familiares, los que han asestado las traiciones más infames en mi contra. Han sido los "amigos" quienes han cambiado más de una vez el rumbo de mi vida por completo.
Yo, que también cargo con mis buenos pecados, no podría verme en ningún círculo del infierno en un solo momento. Porque estaría en todos. Estoy seguro de que Dios dividiría mi alma para que pagara en todos y cada uno de los nueve círculos, para pagar por toda la eternidad mis pecados. Y no es que me arrepienta: lo hago, pero no merezco ni siquiera la luz del purgatorio. tengo que ir al infierno por lo que he hecho, con el arrepentimiento como mi mayor carga, a purgar mis condenas. pero veré a aquellos que me han hecho tanto daño a mi y a los que he amado, espero que, como en el relato del Conde Ugolino del Inferno del maestro, en posición de resarcir el peor castigo. Solo eso espero, por ello intento que mi parte buena haga tanto bien como se pueda, para que en mi castigo pueda tener algo de paz al ver a lo lejos a aquellos en quienes descargar mi ira eterna.
Ahondaré mas en el tema...
Todos saben que soy cultor de Dante. Fan. Y si comparto muchas cosas en común con el maestro, mi visión de la traición no dista mucho de ello. Si algo he aprendido en la vida es que la traición es lo más infame que se puede hacer a alguien, porque la confianza, eso que se gana con mucho esfuerzo, se pierde irremediablemente. Porque yo también yo he traicionado alguna vez.
Entonces, ¿por que hablar de la traición cuando tu mismo la has cometido? ¿Porque condenarla tan enérgicamente? Porque crecí con una particular visión de la vida, inculcada desde la forma materna, pasando por una serie de estímulos sociales y culturales, que me hacen desdeñarla tan profundamente, que hasta hace unos años me di cuenta de que la desprecio al punto de castigarme y auto flagelarme por los pecados cometidos e intentos de arreglar estos lo más que se pueda. Lógicamente las demás personas no comparten esta visión, pero me parece sumamente preocupante que en realidad muy pocas personas en el planeta toman la verdadera dimensión de lo que la traición puede llegar a significar en una vida. Se ha convertido en algo tan común en la vida de los demás que parecen haber olvidado que a veces la traición puede ser llegar en formas tan insignificantes que no se dan cuenta de ello.
Tampoco se trata de cometerlos y luego arreglar aquellos pecados que se cometen; se trata de no cometerlos. De crear una consciencia de respeto única que, si no es compartida por nadie más, por lo menos te deje dormir tranquilo, sabiendo que no estas haciendo nada malo. Se trata de que uno entre en consciencia de que esta haciendo algo que puede lastimar a alguien más. Alguien me dirá que cómo se puede saber que puede lastimar a alguien. Es cierto que a las personas que no conocemos lo suficiente podemos lastimarlas sin darnos cuenta y que, si estas no nos lo dicen, podríamos seguir cometiendo el mismo error una y otra vez. Pero también es cierto que hay actos que podemos dilucidar si pudieran dañar a alguien. O advertir a alguien de algo, aún cuando no lo conozcamos lo suficiente, pero si sabemos que eso puede causar alguna molestia o problema, podríamos solucionarlo tan solo avisando. No lo sé, estoy consciente de la complejidad del problema, pero me veo en la necesidad de dejar este registro que me involucra a mí, para que, el día que muera, el conocimiento de mi propia naturaleza pudiera ayudar a otros como yo.
Soy un paranoico extrovertido con personalidad antisocial y un control de la furia desmedido, limitado por el miedo a las consecuencias de mis actos. Lo sé. Pero este tema es importante para mi. A lo largo de mi vida los cambios más importantes que han habido se han debido a la traición. Podría, sin mayor miramientos, mandar al Noveno Círculo del Infierno de Dante mandar, a la Caína, a tantos familiares como me es posible: a la Antenora a muchísimas personas que conozco que han cometido este acto tan deplorable conmigo, sin tener yo una pizca de malsana avidez de daño en aquello por lo que he sido condenado. Pero es en la Tolomea donde puedo tener a la mayor cantidad de enemigos que alguien podría tener. Por esa razón casi no tengo amigos. Y aquellos a quienes he amado como tales han sido, junto con familiares, los que han asestado las traiciones más infames en mi contra. Han sido los "amigos" quienes han cambiado más de una vez el rumbo de mi vida por completo.
Yo, que también cargo con mis buenos pecados, no podría verme en ningún círculo del infierno en un solo momento. Porque estaría en todos. Estoy seguro de que Dios dividiría mi alma para que pagara en todos y cada uno de los nueve círculos, para pagar por toda la eternidad mis pecados. Y no es que me arrepienta: lo hago, pero no merezco ni siquiera la luz del purgatorio. tengo que ir al infierno por lo que he hecho, con el arrepentimiento como mi mayor carga, a purgar mis condenas. pero veré a aquellos que me han hecho tanto daño a mi y a los que he amado, espero que, como en el relato del Conde Ugolino del Inferno del maestro, en posición de resarcir el peor castigo. Solo eso espero, por ello intento que mi parte buena haga tanto bien como se pueda, para que en mi castigo pueda tener algo de paz al ver a lo lejos a aquellos en quienes descargar mi ira eterna.
Ahondaré mas en el tema...
jueves, 24 de julio de 2014
Premoniciones...
Y llegaste a mi de nuevo. En mis sueños. En mis aflicciones. Y respondiste la pregunta que nadie más se hubiera hecho y me dijiste que sí, que te casarías conmigo. Y lo hiciste en la forma que más esperaba: en la de la mujer que más ternura me ha inspirado jamás, la chica ideal de mis sueños más luminosos. Me diste la única respuesta que esperaba de ella, en una época en que terminaba de morir mi esperanza de tener una familia propia y comenzaba a dejar de sentir de verdad. Porque las sensaciones siguen allí, esas son inherentes al ser humano. Pero no sentir nada por nadie, eso, incluso, era un deseo oculto desde hacia tiempo. Desde Mariana.
Aunque no esperaba la declaración, supe, casi desde el primer instante, que eras tu y no ella, mi querida Rafaela. Mi ángel de la guarda. Pero fue bonito. Una forma de despedirme de ese último resquicio de sueños de familia. De Amor. Así que te seguí, como siempre que estas allí conmigo, la corriente.Y frente a esas personas que estaban, en ese momento, por motivos del trabajo más que de otra cosa, aceptamos, ambos, nuestro compromiso. Ahora, por primera vez en mi vida, aunque fuera sólo en un sueño, tenía una prometida. Estaba encaminándome a un paso distinto a lo que siempre he hecho. Y fui presa de la ternura de mi pequeña y dulce amiguita, la única que hubiera podido, a estas alturas, hacerme sentar cabeza. Tal vez fue mejor así. No estoy hecho para esas cosas. Me siento tan tóxico que incluso hubiera terminado por dañarla a ella, el ser más puro que he conocido. Pero interesante fue la serie de acontecimientos solo por vivirla, aún en una ficción.
Y me di cuenta de cuanto me derrito solo de tenerla cerca. De como mi corazón se vuelve de pollo. Como le quiero. Ella siempre será distinta a todas las mujeres que he amado, porque jamás había visto tanta ternura en una sola chica. Y esa inocencia que esta disfrazada dudo mucho volver a verla en mujer alguna.
Tu solo estuviste conmigo unos instantes, querida amiga, antes de volver al Palacio de la Memoria que te tiene como huésped distinguida. Pero llegaste para calmar, en definitiva, mi alma, como siempre. Ahora estoy lleno de esa paz que siempre das sin esperar recibir nada a cambio de mi.
Pensé en un pequeño texto a propósito del sueño, lleno de simbolismos y del que hablare en algún otro relato porque tiene que ver con la casa que habito parte de la familia de mi madre en Norte 74. Lo pondré porque esa tranquilidad en mi alma esta, tal vez, lista para ello…
"Allí estaba, frente a mi, dentro del espejo. El departamento había bajado su temperatura a tal grado que escarcha había hecho presa de cada espacio del mismo y en el baño, donde en ese momento me encontraba aseando mis manos y rostro, solo una parte del espejo se había salvado del escarchado aunque, curiosamente, no sentía el tremendo frío que debiera sentirse. Estaba cómodo, a pesar de que constataba con mis ojos, que incluso salía vapor de mi boca y nariz. Entonces lo vi, allí, frente de mi, en el espejo: no era yo, puesto que me observaba mi reflejo con curiosidad. Él. Él me observaba a mí. Y entonces hablo.
–Ya es tiempo– dijo con absoluta certeza de que cada palabra era la adecuada. Lo sabia porque, al ser yo mismo, de esa manera hablaba, en ese tono, cuando estaba muy seguro de lo que iba a decir.
–¿T-tiempo de qué?– respondí porque no tenía idea alguna de a que se estaba refiriendo. En todo caso, estaba enloqueciendo si me encontraba hablando conmigo mismo enfrente de un espejo
–Estoy listo para salir. Tu debes entrar ahora y dormir un rato.
–No te entiendo…
–Claro que no. Tu no. Pero él si. Tu otra parte. Aquella que no me quiere dejar salir. ¿Ves la temperatura? Es la indicación perfecta. Tu corazón esta más frío que nunca. Si no salgo ahora, puede que vuelvas a cometer una estupidez y me quedaría encerrado para siempre.
–Pero… no creo que sea tan buena idea…
–¿Ahora piensas en ello? Ya estas más allá de la redención amigo…
Y mientras ocurría el cambio, pensé que era, tal vez lo mejor. Era la situación idónea para volver a ser lo que antes era. Lo que había perdido estaba por volver y yo no volvería a ser el mismo jamás..."
domingo, 20 de julio de 2014
Que lástima, León... que lástima...
Hoy no tengo ganas de escribir ni al viento ni a la mujer
amada
Ni en el momento, ni en la hora, ni en el instante atroz
Pues en este rió de sensaciones el Amor se vuelve diáfano,
feroz
Pues en algún momento de mi vida dije que te añoraba.
Es entonces cuando pasan los recuerdos de la memoria alada
Y por ella van siniestras, las memorias de aquella niñez
precoz.
Tras la pérdida gente de cuyas almas pudiera ser portavoz,
Se encuentra la virtud perdida de mi juventud pasada.
Ya fuera en ventanas que den hacia esta vieja calle
abandonada,
Ya sea en los suspiros que mi corazón emita en forma sovoz,
Ya cuanto por las empedradas memorias emitiera a cada alfoz,
Mi alma siempre te dirá que de ti, se encuentra enamorada.
Salina Cruz, Oaxaca.
Hoy recordé aquellas estancias de vacaciones en Salina Cruz, en el estado de Oaxaca. Las noches con mucha humedad, con ligeros vientos que proporcionaban breves instantes de frescura. El ambiente del parque principal, mientras el ruido incesante de los zanates inundaba toda la plaza y sus alrededores y caminaba uno entre senderos empedrados llenos de tonalidades blancas, productos de los desechos de estos animales. Las huidas a las maquinitas de arcadia situadas a un lado de Palacio Municipal, o tiempo después, a otros videojuegos que estaban pasando la calle, más o menos a la mitad de la plaza. Recordé aquellos juegos situados en una de las esquinas del parque con sinuosos caminitos de piedra rosada: esos juegos para niños que, seguramente, habrán desaparecido, pues los niños de estas generaciones ya no han de jugar. El lugar donde me enamore por primera vez, precoz, a los ocho o nueve años, de la pequeña Carmela, quien tiempo después haría la más hiriente broma acerca de mi. Rememore aquel monumento en una sección del parque, que siempre me pareció que era a la madre, pero del que jamás pregunté que conmemoraba, como buen niño a quien solo le importa jugar y vivir.
Recordé el viejo quiosco. Aquella estructura circular, con su puertecilla de color negro, metálica, siempre cerrada, aunque tenía un truco para poder pasar a la parte superior de este. Los locales donde vendían raspados, refrescos, hamburguesas, frituras, comida. Sentado en las bancas del parque, con sus motivos vegetales y sus colores blanco o verde oscuro, viendo el tiempo pasar, echando tiempo con la familia, disfrutando de vivos colores en aquellos vasos con hielo raspado, sabores multiesencia que ya habrán desaparecido al 100 por sabores ya tratados, cuando en aquel tiempo eran de nanche, uva, fresa, durazno, todas frutas que allí mismo se preparaban. O podías optar por tomarte un refresco Titan, o coca cola, todos en su botella de vidrio, todos para mitigar un poco aquella humedad que impregnaba la piel y le daba un aspecto grasoso.
Los olores del mercado, en una de las contraesquinas de la plaza principal. Con sus inditas vendiendo totopos de dulce o normales, en una gran variedad de tamaños, o tazas y ollas de barro cocido, o tortillas gigantescas, hechas a mano. Entrar y buscar en un lado de la zona interior del mercadito al señor de las revistas usadas: allí obtuve muchísimos ejemplares de revistas que ahora no existen ya. O ir a la zona de fondas y disfrutar de un champurrado, o de la comida típica de Oaxaca. Pasear por las grandes avenidas del primer cuadro de la entonces pequeña ciudad. Si caminabas por el noreste del palacio municipal, más allá de la terminal de autobuses, como a unas ocho cuadras, llegabas a la zona del puerto y si sabias donde buscar, podrias darte un chapuzon en un pequeño malecon.
Recordé este lugar donde importaban más los recuerdos que atesoraba en cuanto a los edificios, a los aromas, al lugar en si, que a mi "familia". Que bueno que ellos no constan en ninguno de mis recuerdos...
sábado, 19 de julio de 2014
Locura...
Afuera empezaba a oscurecer... La lluvia no me impedía verlos adentro. A punto de besarse. Y mi ira crecía. Ella era mía y de nadie más. El tendría que pagar por mancillar la belleza pura de Isabela. Aunque... aunque había algo más. Estos celos que crecían, ¡Yo debía estar allí, tocandola, besandola! Mas no importaba. Por ahora, solo miraría mientras terminaba de elaborar un plan de como detenerlo. Lo único que no esperaba era que terminaran en la cama. No, eso no...
Ya no pude controlarme. Sus labios chocaron contra los de ella, mientras comenzaban a desvestirse. ¡Lo harían! Y no podía hacer nada por evitarlo.... No... si podía. Mientras estaban ocupados corrí entre las sombras y el ruido de la lluvia me ayudaría a ocultar el sonido de las ganzuas abriendo la puerta trasera, la que conectaba a la cocina con el patio interior. Conocía perfectamente la casa de Isabela. Después de todo, ¿cuantas veces no estuve allí, ofreciéndole alivio, siendo su incondicional, solo para verme relegado al papel de "mejor amigo"? Ya no más.
Caminaba a hurtadillas, pero hubiera de igual forma correr y saltar, pues estaban tan concentrados en la pasión que los desbordaba que ni cuenta se hubieran dado de mi presencia. ¿Que estaba haciendo? Esta furia crecía poco a poco. Me los imaginaba retozando... celebrando un amor que tendria que haber sido mio y de ella solamente... este intruso... solo tenía una semana de conocerlo... ¡Una semana! ¿Que clase de mujer me haría eso a mi? ¿Por que me lastimaba de esa forma? ¿Porque pensaba en lastimarlos de esa manera? Y sin embargo nada me detenía. Seguía aquí. Y fue en este punto que mi cabeza estallo. Solo veía todo como en una especie de sueño. Y lo ví todo. Ni siquiera tome consciencia de cuando tomé el cuchillo. Pero pude atestiguar en donde terminaría enterrado. Sobre todo al ver el rostro de ella; cómo sus ojos se abrían mientras mi brazo iba ya en dirección a la parte izquierda de sus espalda. Rumbo a su corazón. Sentía la textura del cuchillo. Su acabado. Todo pasaba en cámara lenta. La piel humana estan suave. Lo supe en cuanto el objeto penetró dentro de él. Murió al instante, mientras ella comenzaba a gritar, a llevarse las manos al rostro. Pero dentro de esa visión mi ira se transformo en un profundo horror cuando de la nada el cuchillo volvió a aparecer para cortarle el cuello de un solo tajo. Ya sus ojos, totalmente abiertos, mostraban gran sorpresa, mientras hilillos interminables de sangre comenzaban a brotar de su boca y nariz y comenzaba a sufrir los estertores de la temprana muerte; mientras intentaba, desesperadamente y sin éxito jalar aire. Ya no había conexión entre sus pulmones y su boca. Ya la carótida estaba en dos. Fue entonces cuando volteo a verme, mientras las palabras "¿Porque? ¿Por qué no me amaste a mi? salían sin control de mi boca. Y yo, encerrado dentro de mi mismo, lloraba por el horror que estaba desatando, Ahora solo era el espectador de algo mucho más grande y al parecer sería testigo de la muerte de mi amor y de los siguientes pasos que mi nuevo yo daría...
Ya no pude controlarme. Sus labios chocaron contra los de ella, mientras comenzaban a desvestirse. ¡Lo harían! Y no podía hacer nada por evitarlo.... No... si podía. Mientras estaban ocupados corrí entre las sombras y el ruido de la lluvia me ayudaría a ocultar el sonido de las ganzuas abriendo la puerta trasera, la que conectaba a la cocina con el patio interior. Conocía perfectamente la casa de Isabela. Después de todo, ¿cuantas veces no estuve allí, ofreciéndole alivio, siendo su incondicional, solo para verme relegado al papel de "mejor amigo"? Ya no más.
Caminaba a hurtadillas, pero hubiera de igual forma correr y saltar, pues estaban tan concentrados en la pasión que los desbordaba que ni cuenta se hubieran dado de mi presencia. ¿Que estaba haciendo? Esta furia crecía poco a poco. Me los imaginaba retozando... celebrando un amor que tendria que haber sido mio y de ella solamente... este intruso... solo tenía una semana de conocerlo... ¡Una semana! ¿Que clase de mujer me haría eso a mi? ¿Por que me lastimaba de esa forma? ¿Porque pensaba en lastimarlos de esa manera? Y sin embargo nada me detenía. Seguía aquí. Y fue en este punto que mi cabeza estallo. Solo veía todo como en una especie de sueño. Y lo ví todo. Ni siquiera tome consciencia de cuando tomé el cuchillo. Pero pude atestiguar en donde terminaría enterrado. Sobre todo al ver el rostro de ella; cómo sus ojos se abrían mientras mi brazo iba ya en dirección a la parte izquierda de sus espalda. Rumbo a su corazón. Sentía la textura del cuchillo. Su acabado. Todo pasaba en cámara lenta. La piel humana estan suave. Lo supe en cuanto el objeto penetró dentro de él. Murió al instante, mientras ella comenzaba a gritar, a llevarse las manos al rostro. Pero dentro de esa visión mi ira se transformo en un profundo horror cuando de la nada el cuchillo volvió a aparecer para cortarle el cuello de un solo tajo. Ya sus ojos, totalmente abiertos, mostraban gran sorpresa, mientras hilillos interminables de sangre comenzaban a brotar de su boca y nariz y comenzaba a sufrir los estertores de la temprana muerte; mientras intentaba, desesperadamente y sin éxito jalar aire. Ya no había conexión entre sus pulmones y su boca. Ya la carótida estaba en dos. Fue entonces cuando volteo a verme, mientras las palabras "¿Porque? ¿Por qué no me amaste a mi? salían sin control de mi boca. Y yo, encerrado dentro de mi mismo, lloraba por el horror que estaba desatando, Ahora solo era el espectador de algo mucho más grande y al parecer sería testigo de la muerte de mi amor y de los siguientes pasos que mi nuevo yo daría...
miércoles, 16 de julio de 2014
Mia -Poema con dueña-...
Dulce diosa de candor ingenuo, que con cántico demuestras
el resplandor que con tu demorar ignoras,
graciosa luz del que con tu implorar provocas
y guías bajo la forma de tu intensa luz.
Heme aquí, derrotado y sin la menor intención
de someterme a tu causa, cruel designio evocado
por el amplio astro que es tu llanto,
tu mirada, la causa, la finalidad. La virtud.
Señora de símbolos extraños que demuestras
en la lectura de tu pasado con los cuatro jinetes,
figuras acaecidas de cruel espanto que estremece
todo por cuanto el ansia lucha en amplitud.
Mecenas de la lucha por el destino, de todo lo bien habido,
por cuanto lo allá sentido en que tu belleza fenece,
florece Amor y voluntad inequívocas
en la consecuencia del bien que da tu juventud.
Dulce diosa de candor ingenuo: sé tu misma
por la tradición que en el pasado invoca,
y que a la par del sentimiento que tu mirada causa
y que ensalza de tu madurez la plenitud...
martes, 15 de julio de 2014
El primer beso (Versión sádica)
Te cerco contra la pared, trémula, nerviosa. Mis brazos no te dejan escapatoria alguna, aún cuando no la necesitas. No quieres que este momento se vaya jamás. tus ojos miel me observan, mientras esa cálida sonrisa que tanto me ha conquistado brilla con mayor autoridad. Me retas, me instas a que dé el siguiente paso, a que juegue contigo en un eterno baile que nos unirá, tal vez toda la vida. No lo sabemos. Somos jóvenes y el mundo se abre en este instante, así, ante nosotros, como si no tuviese miedo de que le enfrentemos.
–¿me darás ese cuaderno o…
–¿O qué?– Inquieres gustosa, juguetona. Vuelves a provocarme. A intentar jugar algo nuevo. Algo que no tendrá vuelta atrás.
Te miro a los ojos. Nunca he deseado nada como en ese momento…
–O te besaré…– Ya mi rostro va, en este punto, acercándose al tuyo. No te mueves. Me esperas. También lo deseas. Ya las sonrisas han desaparecido. Ahora todo se reduce a ese calor que va subiendo de intensidad este ahora mágico instante. Y cuando mis labios tocan los tuyos, puedo sentir claramente como tu cuerpo abandona esa rigidez y me recibe. tus brazos se agarran de los míos y una dulce caricia te recorre. Son estos labios que te dicen que te quieren. Y el mundo entero se detiene durante varios segundos. ¿Alguien nos estará observando? ¿Somos parte de algo? Que importa. Yo te estoy besando, algo impensable. Algo irreal. Nunca lo hubiéramos pensado y sin embargo, aquí estamos. Los dos. Lo más tierno que recuerdo, mientras con nuestros ojos cerrados, lenguaje que no habla, sino que siente ávidamente, nos decimos tantas cosas…
Retiro mi rostro del tuyo, rompiendo con ese beso. Ahora me ves de otra forma. Tus músculos se han tensado. Un pequeño hilillo de sangre corre del lado derecho de tu boca, mientras la interrogación se cierne sobre ti de forma catastrófica. Es entonces cuando volteas, lentamente, hacia abajo. Y ves el cuchillo que lentamente va saliendo de tu estomago. No comprendes que ha sucedido y en tu mirada, que sigue desde mi pecho hasta mis ojos, descubres, aterrada, la realidad. En mis ojos no hay brillo alguno. Te deseaba, así que te obtuve. Ahora serás mía por siempre, en este instante, bajo estas reglas. Parte de tus fuerzas te han abandonado, así que tomo por completo tus brazos con mis manos, impidiendo cualquier movimiento. Cuando te hayas ido para siempre, podré, por fin, gritarle al mundo cuanta es esta pasión por ti…
El primer beso (versión dulce)
Te cerco contra la pared, trémula, nerviosa. Mis brazos no te dejan escapatoria alguna, aún cuando no la necesitas. No quieres que este momento se vaya jamás. tus ojos miel me observan, mientras esa cálida sonrisa que tanto me ha conquistado brilla con mayor autoridad. Me retas, me instas a que dé el siguiente paso, a que juegue contigo en un eterno baile que nos unirá, tal vez toda la vida. No lo sabemos. Somos jóvenes y el mundo se abre en este instante, así, ante nosotros, como si no tuviese miedo de que le enfrentemos.
–¿Me darás ese cuaderno o…
–¿O qué?– Inquieres gustosa, juguetona. Vuelves a provocarme. A intentar jugar algo nuevo. Algo que no tendrá vuelta atrás.
Te miro a los ojos. Nunca he deseado nada como en ese momento…
–O te besaré…– Ya mi rostro va, en este punto, acercándose al tuyo. No te mueves. Me esperas. También lo deseas. Ya las sonrisas han desaparecido. Ahora todo se reduce a ese calor que va subiendo de intensidad este ahora mágico instante. Y cuando mis labios tocan los tuyos, puedo sentir claramente como tu cuerpo abandona esa rigidez y me recibe. tus brazos se agarran de los míos y una dulce caricia te recorre. Son estos labios que te dicen que te quieren. Y el mundo entero se detiene durante varios segundos. ¿Alguien nos estará observando? ¿Somos parte de algo? Que importa. Yo te estoy besando, algo impensable. Algo irreal. Nunca lo hubiéramos pensado y sin embargo, aquí estamos. Los dos. Lo más tierno que recuerdo, mientras con nuestros ojos cerrados, lenguaje que no habla, sino que siente ávidamente, nos decimos tantas cosas…
Retiro mi rostro del tuyo, rompiendo con ese beso. Ahora me ves de otra forma. Tus músculos se han relajado, brilla más intensamente tu mirada. Todo ha cambiado en un solo beso. Solo uno se necesito para despertarnos del notorio discernimiento en que se había convertido esa amistad, llegando a una nueva aventura. ¿Estarás dispuesta a vivirla conmigo? Por ahora no nos preocupemos de esos detalles. Solo tengamos en cuenta que, de la nada, algo acaba de surgir en ese, nuestro primer beso…
The first kiss... (English version)...
I fence against the wall, tremolous, nervious. My arms do not leave you no escape, even if you do not. You do not want to ever go this time. your honey eyes watching me, while that warm smile that has conquered both me shines with more authority. You challenge me, you push me to take the next step, to play with you in an eternal dance that unite us, perhaps a lifetime. We do not know. We are young and we're opened the world right now, so, before us, as if he were afraid that we face.
- Will you give me that notebook or ...
- Or what? - Inquieres tasty, playful. You go back to provoke. A try to play something new. Something that will not turn back.
I look into your eyes. I have never wanted anything as now ...
-Or I'll kiss you ... - My face goes, at this point, coming to yours. Do not move. I expect. So desired. Now the smiles are gone. Now it comes down to the heat that rises in intensity this magic moment now. And when my lips touch yours, I can clearly feel that leaves your body rigidity and get me. cling to your arms and mine runs like a sweet caress. Are these lips that tell you that they love you. And the whole world stops for several seconds. Someone will be watching us? Are we part of something? Matters. I'm kissing you, unthinkable. Unreal. I would never have thought and yet here we are. The two. What I remember most tender, while with our eyes closed, language that does not speak, but feel eagerly we tell so many things ...
Retirement yours my face, breaking the kiss. Now you see me differently. Your muscles have relaxed, your eyes shine more intensely. Everything has changed in a single kiss. Only one need to wake the notorious discernment which had become this friendship, reaching a new adventure. Will you be willing to live with me? For now do not worry about those details. Just keep in mind that, out of nowhere, something just came in this, our first kiss ...
jueves, 10 de julio de 2014
Amantes (I)...
"Chocamos contra la pared, mientras la pasión enciende poco a poco nuestra lujuria... por debajo de tu ropa mis manos tocan tus pechos, erguidos... encendidos. La llama de la ira es la llama de esta pasión... Tocas mi virilidad encendida, hambrienta de ti y en cada beso la promesa hecha se vuelve pastura de las flamas... que el infierno de nuestra violencia se desate, que el mundo arda, como siempre ha sido mi deseo... que nada mas que tú importa ahora..."
domingo, 6 de julio de 2014
Fragmento...
"Vienes a mi, tentación alimentada, sombra de mi pasado, señuelo de lo que fue...
Vienes a mi, esperando lo sagrado, que mi perdón te toque que te ame como fue...
Lo siento. Ya no busco lo insensato, solo muevo entre mis labios el poder de ser y ser
y con las líneas de mi abrazo sonrío hasta el mismo hartazgo de la caída de aquella fe..."
Vienes a mi, esperando lo sagrado, que mi perdón te toque que te ame como fue...
Lo siento. Ya no busco lo insensato, solo muevo entre mis labios el poder de ser y ser
y con las líneas de mi abrazo sonrío hasta el mismo hartazgo de la caída de aquella fe..."
jueves, 26 de junio de 2014
Aquello...
He llegado a ese momento. En mi imaginacion lo veo todo. Estoy con los perdedores, viviendo cada escena como en un filme. Pero hay algo mas para mi. Veo, mientras ellos luchan con una fuerza de la naturaleza, que mi verdadero enemigo se materializa ante mi y me muestra su verdadera forma. Nunca mentí. Mi nemesis esta frente de mi. Aún con el rostro ennegrecido puedo ver sus ojos encendidos de ira, mientras una gran sonrisa se asoma en sus labios. Que Dios me ayude...
viernes, 20 de junio de 2014
Gótico
Tiembla
ante mi poder, espíritu de maleficencia,
Mientras
los tambores de guerra dan la orden
Y las
satánicas majestades desaten su ciencia
En este
desbaratado mundo joven.
Mira la
marcha dar en mi displicencia
Mientras
mis hordas avanzan a su destino:
Múltiples
arpías de infinito conocimiento,
¡Den la
estocada sangrienta a mi clarividencia!
Me
siento en mi trono de la vergüenza
A mirar
los prisioneros mientras son engullidos
Por el
sangriento verdugo que de la llama debuta
En el
acto de los doce desconocidos.
Raquítica luz, hazte nada frente a la
concupiscencia
De aquellos que dicen protegerte bajo los
aguerridos
Caminos de la triada; de los que cargan la
cruz
En sus sangrientas y violentas virulencias.
Gigante bebedor de sangre, padre de la sin
rostro,
Muéstrame el llano flamígero del monte mejido
Que yo haré pagar a los pecadores, sueño y
delirio
De los paganos que con su vida encienden la
llama…
lunes, 16 de junio de 2014
La finalidad es la única cosa en el mundo que lo hará arder...
Hubo una vez un pequeño con una hermosa sonrisa y una gran fe en las personas. Conforme fue creciendo, sin embargo, el mundo le mostró lo peor que podía hacer. Y son ilusos los que piensen que fue leve lo que sufrió en carne propia: nadie tiene la más mínima idea de lo que vivió el pequeño.
En algún punto de esa niñez fastidiada, su mente se quebró finalmente en dos partes: conservó en la primera aquella sonrisa que cautivo hasta a una Miss Universo. Esa buena educación que la gente insiste en llamar amabilidad, junto con la parte buena de su corazón. Sin embargo, una pequeña semilla, la otra parte, su lado oscuro, perdió toda fe y se dedicaría a abrazar la oscuridad. Esa oscuridad que en un momento de su vida conoció. Esa oscuridad que no le mintió, que le mostró como eran realmente las cosas en el mundo. La que le dijo que le protegería y que no ha fallado.
El pequeño creció como todos los seres humanos y finalmente experimento muchas facetas del espectro de la condición humana, negándose a experimentar algunas por considerarlas innecesarias o porque esa parte buena se lo ha impedido. Pero el Amor, eso que ha vivido desde muy pequeño -por ser precoz en ese ámbito, como deseen llamarle- nunca lo ha entendido como lo demás lo entienden. Es su punto débil, como a muchos pasa. Pero es también, según piensa, la única faceta que pudiera darle el último empujoncito que necesita para caer dentro del abismo insondable que busca penetrar por completo, sin éxito hasta el momento.
No es fácil. Pero ¿Que en esta vida lo es? piensa el ahora ya adulto. La soledad, al contrario de la mayoría de la gente, no le afecta. No le molesta. La recibe gustoso. Porque es cierto. Ya abrazo alguna vez la luz. Y eso solo le provoco un dolor innecesario. Pero hasta en la oscuridad hay un tipo de luz. Esa es la que lo llama. La que le promete en cada abrazo la felicidad eterna, con solo cerrar los ojos. La que lo seduce con visiones de un mundo donde la maldad por fin se muestra tal cuál, donde incluso él podría mostrarse en un breve instante tal cuál. La única que lo puede hacer llorar como a un niño. Donde podría volver a quemar el suelo que pisara. Esa es la visión que día a día le empuja a salir adelante. El amor siempre lo ha hecho retroceder un paso. El odio lo ha hecho avanzar, pesele a quien le pese esa verdad. Y ahora ese hombre desea adherirse a ese credo con toda su alma. Sólo necesita volver a unir aquellos fragmentos perdidos de una vida que en algún momento le pertenecieron. En cuanto todo este unido comenzara el lento proceso que lo llevara, algún día, a su liberación total...
viernes, 13 de junio de 2014
Romina (Second way)
Cruel ghost that haunts until sleep depth
evokes you, lying to you, because you pamper round,
in the solitude of contention with the threshold you look,
loneliness that deifies you ...
Rising need to see you without further delay that inhibit
the heart rate and melody; I know fervor, fine frame
of good moments that return to my aching love
and allow the grace of the hollow feeling in your force.
Distends the vulgarity of my words in my defeat
to splurge your sensual naivete exempts it touches,
because the gentle breeze of your look, in my soul, subverts
and enjoys the suffering of this young agency that casts splendor.
In the vastness of the void in my soul that you are looking at the instants
that, lost in the crowd, in the rain, with stepped kiss
the past that you look to the future that ignores you, vague fantasy
the labors of the ruins that have death instead of heart ...
evokes you, lying to you, because you pamper round,
in the solitude of contention with the threshold you look,
loneliness that deifies you ...
Rising need to see you without further delay that inhibit
the heart rate and melody; I know fervor, fine frame
of good moments that return to my aching love
and allow the grace of the hollow feeling in your force.
Distends the vulgarity of my words in my defeat
to splurge your sensual naivete exempts it touches,
because the gentle breeze of your look, in my soul, subverts
and enjoys the suffering of this young agency that casts splendor.
In the vastness of the void in my soul that you are looking at the instants
that, lost in the crowd, in the rain, with stepped kiss
the past that you look to the future that ignores you, vague fantasy
the labors of the ruins that have death instead of heart ...
miércoles, 11 de junio de 2014
Romina segunda (poesía libre)
Cruel fantasma que persigue hasta la profundidad del sueño
que te evoca, que te miente, que te ronda por cuanto te mime,
en la soledad de la discordia del umbral con que te mire,
aquella soledad del que te endiosa…
Naciente necesidad del verte sin mas demora que el inhibir
la frecuencia del corazón y su melodía; sé fervor, fina montura
de los instantes que devuelven a bien mi doliente amor
y permitan, la gracia del que siente en la oquedad de tu vigor.
Distiende la vulgaridad de mis palabras en mi derrota
para derrochar tu sensual candidez, exime lo que toca,
por cuanto la brisa suave de tu mirada, en mi alma, la trastoca
y goza del sufrir de este joven albedrío que arroja esplendor.
En la vastedad del vacío de mi alma que te busca en los instantes
en que, perdida entre la multitud, bajo la lluvia, con un beso distanciabas
el pasado que te mira con el futuro que te ignora, fantasía vaga
de los desvelos de las ruinas que tienen muerte en lugar de corazón...
Dialogo desnudo (sin métrica)
¿Cómo me pides que no te quiera,
si ya de amor loco, reboso por ti?
instante hechizo de sombrías pautas
que del mundo hizo su vivir
¿Cómo me pides tiempo, cuando ya
de la embriaguez del buen adeudo
provoco mi feo sentir?
camino por las trasnochadas
lunas del discernimiento, mientras tu huella
deja clara la situación abyecta
de cuanto nos mina el momento…
Cuando desees vuelve, fina daga
que por devenir envuelves mi odio
y por cualidad devuelves en la cima
la tortura de mi edad...
Romina.
Cálida sonrisa, flor de esencia
que en mi pasado busca subsistir,
que por instancia de mi amor propicia
el encuentro de mi naciente vivir.
Tu fantasma me sigue, cruel presencia
que no deja despedirme de tu ir
y tu venir insistente me ansía,
en mi cruel y loca sed de insistir.
¿Quien me sigue en mi vil elocuencia
y me derrite y provoca asir
la eterna falta de tu dolencia?
Así me dueles. Así me veo sufrir.
Me sigue el fantasma. Tu ausencia.
La penumbra. Lo que voy a admitir…
domingo, 1 de junio de 2014
El atrapasueños
Cuando voltee a ver mi atrapasueños menuda sorpresa me llevé... la criatura que estaba atrapada en la pequeña red me hizo pegar un grito, mientras me caía y tremendo golpe en la cabeza me daba. Y si el dolor fue mucho, pudo más la curiosidad de voltear hacia el objeto de mi asombro y cerciorarme de que, efectivamente, no estaba soñando: delante de mi, en el atrapasueños que colgaba en la cabecera de mi cama hacia unas semanas, como un remedio más de tantos que busque para poder conciliar el sueño, se encontraba un pequeño ser de aspecto grisáceo, con una cara ovalada, ojos completamente negros, sin ningún tipo de ropaje, delgado pero con su forma perfectamente delineada, tratando desesperadamente zafarse de aquella prisión involuntaria.
Retrocedí todavía un poco. A leguas se notaba que yo era su objetivo porque no dejaba de observarme y tratar de escapar de forma en que, si lo conseguía, su primer movimiento lo lanzara directo hacia mi. No hacia ningún ruido, pero cada vez que lo miraba directamente, un mareo comenzaba a cubrirme y aumentaba su poder debilitante conforme avanzara el tiempo de observación, por lo que, después de un rato, lo veía solo de reojo, sin perderle la pista. y yo, en un rincón de la habitación, me movía lo mínimo para no alterarlo aún más pero en cualquier momento tendría que hacerlo. Ya el frío de la madrugada comenzaba a calarme un poco y pues buscaba ayuda, tratando de aprovechar el que no pudiera escapar de su prisión o lo confrontaba...
Después de un rato, creo que más por el frío y por el desgano aunados al hecho de que la criatura dejo de moverse aunque seguía observándome, comencé a ponerme de pie, lento. cuando estuve ya erguido, camine lentamente hacia el closet. Aquel ser aterrador comenzó de nuevo a intentar zafarse, sin éxito y eso me convenció definitivamente de que el pequeño atrapasueños, regalo de Nora, para que pudiera conciliar el sueño, era la razón de que esa criatura no pudiera ir hacia mi con no sé que intenciones: en realidad eso que estaba allí, de alguna forma, provenía de mis sueños, el objeto sólo lo atrapo y lo trajo directamente a mi dimensión. Me estaba protegiendo y tal vez, sólo tal vez, semejante horror era el causante de mis desvelos continuos.
Cuando llegue al mueble donde guardaba ropa y pertenencias varias, busque a tientas, siempre sin voltearme, siempre observando a ese prisionero en la cabecera de mi cama. Saque de la oscuridad un bate de béisbol de niño. Había olvidado jugarlo desde esa edad y lo guardaba como un recuerdo y ahora podría servirme de defensa, aún con su tamaño, pues era de madera sólida. Un buen golpe podría ser la diferencia entre vivir y morir si esa cosa lograba escapar e intentar atacarme.
Ya con un arma en mano y más seguro por ello me encamine hacia la criatura, con el fin de tocarla con el bate o de atacarla si se ponía demasiado agresiva. en cuanto estuve al pie de la cama y sin subirme a ella para tener mejor movilidad, acerque el bate a donde se encontraba aquello tan siniestro. En ese instante se aquieto y sólo me miro a los ojos. Y lo vi. Supe de donde provenía y retrocedí, pues con solo mirarme me había sentido transportado de nuevo a mis sueños más viejos: antiquísimas realidades de mi subconsciente que desataron un maremágnum de terror. Mis sueños más primitivos. Y vi la verdad tras esa criatura. Yo la había creado. como una defensa contra todo aquello que pudiera dañarme en mis sueños. Y ahora, en estos días tan aciagos, con tantos problemas, tantas angustias personales, ese ser decidió que yo era el enemigo, aquello que me dañaba más. Y comencé a llorar, porque hasta en mis sueños aquello que debía protegerme se volcaba en mi contra, mientras dejaba caer el bate, levantaba los brazos y daba permiso al atrapasueños a que liberara a mi verdugo. Después de todo, a estas alturas nadie me extrañaría ya. Y con ese último pensamiento cerré mis ojos mientras veía como aquel pequeño monstruo se dirigía, inmisericorde, hacia mi cuello...
Retrocedí todavía un poco. A leguas se notaba que yo era su objetivo porque no dejaba de observarme y tratar de escapar de forma en que, si lo conseguía, su primer movimiento lo lanzara directo hacia mi. No hacia ningún ruido, pero cada vez que lo miraba directamente, un mareo comenzaba a cubrirme y aumentaba su poder debilitante conforme avanzara el tiempo de observación, por lo que, después de un rato, lo veía solo de reojo, sin perderle la pista. y yo, en un rincón de la habitación, me movía lo mínimo para no alterarlo aún más pero en cualquier momento tendría que hacerlo. Ya el frío de la madrugada comenzaba a calarme un poco y pues buscaba ayuda, tratando de aprovechar el que no pudiera escapar de su prisión o lo confrontaba...
Después de un rato, creo que más por el frío y por el desgano aunados al hecho de que la criatura dejo de moverse aunque seguía observándome, comencé a ponerme de pie, lento. cuando estuve ya erguido, camine lentamente hacia el closet. Aquel ser aterrador comenzó de nuevo a intentar zafarse, sin éxito y eso me convenció definitivamente de que el pequeño atrapasueños, regalo de Nora, para que pudiera conciliar el sueño, era la razón de que esa criatura no pudiera ir hacia mi con no sé que intenciones: en realidad eso que estaba allí, de alguna forma, provenía de mis sueños, el objeto sólo lo atrapo y lo trajo directamente a mi dimensión. Me estaba protegiendo y tal vez, sólo tal vez, semejante horror era el causante de mis desvelos continuos.
Cuando llegue al mueble donde guardaba ropa y pertenencias varias, busque a tientas, siempre sin voltearme, siempre observando a ese prisionero en la cabecera de mi cama. Saque de la oscuridad un bate de béisbol de niño. Había olvidado jugarlo desde esa edad y lo guardaba como un recuerdo y ahora podría servirme de defensa, aún con su tamaño, pues era de madera sólida. Un buen golpe podría ser la diferencia entre vivir y morir si esa cosa lograba escapar e intentar atacarme.
Ya con un arma en mano y más seguro por ello me encamine hacia la criatura, con el fin de tocarla con el bate o de atacarla si se ponía demasiado agresiva. en cuanto estuve al pie de la cama y sin subirme a ella para tener mejor movilidad, acerque el bate a donde se encontraba aquello tan siniestro. En ese instante se aquieto y sólo me miro a los ojos. Y lo vi. Supe de donde provenía y retrocedí, pues con solo mirarme me había sentido transportado de nuevo a mis sueños más viejos: antiquísimas realidades de mi subconsciente que desataron un maremágnum de terror. Mis sueños más primitivos. Y vi la verdad tras esa criatura. Yo la había creado. como una defensa contra todo aquello que pudiera dañarme en mis sueños. Y ahora, en estos días tan aciagos, con tantos problemas, tantas angustias personales, ese ser decidió que yo era el enemigo, aquello que me dañaba más. Y comencé a llorar, porque hasta en mis sueños aquello que debía protegerme se volcaba en mi contra, mientras dejaba caer el bate, levantaba los brazos y daba permiso al atrapasueños a que liberara a mi verdugo. Después de todo, a estas alturas nadie me extrañaría ya. Y con ese último pensamiento cerré mis ojos mientras veía como aquel pequeño monstruo se dirigía, inmisericorde, hacia mi cuello...
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