martes, 4 de agosto de 2020

Suerte del olvido

Hasta el viento te llama cuando me volteo
Pues sabe que no me siento de humor
Como para en el anden mirarte.
Prefiero sentarme separado de todo
Hasta que las marchitas horas presentes,
Se alejen entre si y me dejen en paz.
Haré un pacto de caballeros con él
Y beberé de su delirio de ti.
Así sabré que estoy vivo gracias a un fin.
Porque si: por ti cada día es un escrito
En cuyas letras bailan presurosas
Y azarosas las pletóricas alas
De esta soledad que me arropa.
Hasta el viento del que bebo
La esencia de tu mirada abrumadora
Comienza también a irse.
Y me quedo solo de nuevo
Más no he cejado en el interés
Por guardar en aquel oxidado y viejo
Palacio de mi memoria
Tu hermoso rostro. Marfil de mil batallas
Que en el marco de una sonrisa,
Un soleado día de verano,
Me hicieron, para siempre, soñar…

lunes, 22 de julio de 2019

El quiosco que se encuentra en el Centro histórico de Cuernavaca fue diseñado por Gustave Eiffel, creador de la famosa torre parisina, y traído de Inglaterra en 1890. El traslado fue realizado por el director de rentas del estado de Morelos, Don Manuel Ríos y Peña junto con el gobernador de la entidad, Jesús H. Preciado.  A su llegada a México fue llevado en el lomo de varias mulas por el transportista español Francisco Balmori. Es considerado uno de los más antiguos de Cuernavaca.
Se encuentra situado en la Plaza Benito Juarez, que fue conocido durante la colonia como “El paseo de la Cruz” o de “Santa Catalina” y que a partir de  1857 fue conocido como “Plaza de la Constitución”, “Plaza de Benito Juarez” o “Zócalo”.


lunes, 17 de junio de 2019

Segunda tregua...

Languidece de amor mi estampa
Por cuanto fenecer al tiempo se pide,
Cual hoja que solitaria vaga
En busca de renacer que sobrevive.

No así la flamígera espada
De tu querer, que de eso sirve
Pedir a la sanguinolenta flama
De la pasión que en mi vive.

El silencio rompes; en mi revive
La realidad que mi vida implora:
de mi redención auge y declive.
Los mejores instantes, mi bienamada...

miércoles, 12 de junio de 2019

Tregua

Es en la arboleda
Donde él espera.
Donde prospera.
            Donde termina.
Y nada parece acabar
            Más que allí,
Donde esta colgado
        De un cordón.
Junto con la esperanza vana
De que algún día, todo será como quiso
Aún cuando en vida no lo disfruto.

Y vaga su espíritu
        Hasta que encuentra reposo
En una vieja muñeca colgada.
Y por fin, encuentra un lugar para vivir
Acompañado de otras muñecas.
En una chalupa.
Una trajinera.
        Donde no conocen el tiempo.
Ni les importa.
        Ni lo sopesan…