sábado, 6 de septiembre de 2014

Como fuentes...

Me parece una ironía que, mientras me encuentro detenido por el intenso tráfico de esta noche, más la lluvia que no cesa, pueda disfrutar de ella de esta forma. Aquí, en pleno segundo piso del Circuito Interior, teniendo a mis costados segundos o terceros pisos de edificios de departamentos que, como arboles dan al entorno una distinta perspectiva; un frondoso bosque multicolor de concreto, en un balcón de tantos, de un edificio en forma de cuchilla. Allí, a lo lejos, esta ella, sin reparar en mi presencia. Trae puesto un pantalón holgado de color bermellón, que en puntos estratégicos se pega a su cuerpo, mostrando su figura. Su blusa blanca me permite observar, desde donde me encuentro, las perfectas formas de sus pequeños pechos, que dan pie a su largo y delgado cuello. Su cabello corto, negro, rematado con una diadema, permite ver los rasgos finos de su juventud. Parece ensayar una rutina de danza y se encuentra tan ensimismada en la hechura de su coreografía que me permite, de forma involuntaria, ser participe de los movimientos que comienza a ejecutar de forma grácil. Justo en ese momento en el reproductor de música del coche comienza a sonar “Like Fountains” de The Gathering y la melodía, lentamente, va hacia ella junto con mi espíritu. Ella la recibe y lentamente va adaptándose al flujo de la música, a cada paso y cada vuelta. Quedo, entonces, embelesado por cada acorde, por cada giro que ella hace aquí, en este espectáculo tan íntimo, donde ya hemos quedado de acuerdo mutuo, un trato silencioso e inexistente más que en mi cabeza. Esta musa de etérea efigie, de mirada perdida en los pensamientos de su siguiente movimiento.
¿Cómo fuimos a quedar en esta circunstancia? ¿Que imperfecto destino me ha unido a ella por unos breves instantes? No lo sé. Solo entiendo que, por ese rato en que la lluvia siga cayendo y el tráfico no me permita avanzar más allá, ella será mía.
Entonces la puerta del departamento de la chica se abre y aún detenido en pleno trafico y consciente de que todavía falta mucho, pues la vista aérea determina que nada ha avanzado en un buen rato, veo quien ha entrado y caigo en una profunda sorpresa. Soy yo. he viajado hasta allí. Ella me observa, detiene su paso perfecto y corre a mi encuentro, como las bailarinas de ballet cuando entran a escena. Me abraza. Es mía y yo suyo. Me susurra que me ha extrañado. Que ahora su mundo vuelve a esta completo, y respondo que el mío también lo esta en ese momento, con ella tan cerca de mi. Y vuelve a comenzar de nuevo su coreografía, sin dejar de abrazarme, recargada en mi pecho. Eleva un poco los pies para estar los más alta posible, cerca de mi rostro. Pero aún así, de puntas, ágil y delicada, me demuestra el poder sobre mi. De contenerme. De dominarme en cada respiración, sin abrir esos ojos  que me llevan tan lejos de los problemas como mi alma pueda sugerir. Y me dejo llevar en un repentino enamoramiento de una desconocida, en una pieza musical que desconozco, pero atraído por la promesa inerte y silenciosa del amor que jamás será. recorro las calles de mi viejo Nezahualcoyotl, donde corría de niño al lado de Carmen, quien seguramente será tan hermosa como esta desconocida que ha robado mi corazón. cada gota de lluvia me lleva a una memoria. Rememoro aquellas escapadas de la escuela, cuando me subía al árbol junto a su casa, solo a verla, mientras ensayaba una y otra vez aquellos bailes que tanto le gustaban. Y me doy cuenta de que esto es lo mismo. Vuelvo a encontrarme encaramado en un lugar alto, viendo esta vez a una chica que no conozco, bailar algo que le gusta pero en lo que no me encuentro al tanto. Un recuerdo sempiterno de melancolía y silencio. Como un primer beso, mientras floto aquí. como líneas que forman en un plano oscuro siluetas y formas intrínsecas de una historia que nunca termino de ser. Ahora. A su lado, tomándola por el talle y pidiendo que nunca deje de ser así el mundo, ya muerto al lado nuestro, porque solo importa este instante en el que me he dejado, finalmente llevar como nunca antes. Así permanecemos por unos minutos. Dando vueltas.

Entonces me besa. Sus labios unidos a los míos, dándome una promesa del cielo que pudiera hallar en sus brazos. no logró comprender tal estupor, y mientras una lagrima rueda por el lado izquierdo de mi cara, le doy las gracias por regalarme tan excelso momento. Ella sonríe y se pega más a mi cuerpo, dejando escapar un breve suspiro de satisfacción, deseando nunca dejar de vivir este sueño. Enamorados de un tiempo que no nos pertenece. Amando un recuerdo que no es por espacio. Ni por tiempo, sino por destino. Porque no la volveré a ver jamás. Y entonces mi otro yo, el hombre que esta abrazándola, voltea a verme, guiñendome un ojo, mientras se reanuda la lenta marcha del vaivén que me llevara finalmente a mi destino…

domingo, 10 de agosto de 2014

Reflections about betrayal...

Dante Alighieri placed betrayal as the greatest sin of man. So much so that puts those who commit some kind of betrayal at the farthest place of God: the ninth circle of Hell, where the maximum traitor to him, Lucifer is. In turn, divide the circle into four zones: The Caína (where they are punished traitors to family members), the Antenora (where are placed the politicians traitors), The Tolomea (where the traitors to friends) and finally Judea or Judeica (where traitors to God, the Church and the Empire are). And actually, this sin can also or is committed through other sins, what a double negative relation to its load capacity punishment
Everyone knows I'm worshiper of Dante. Fan. And if I share many things in common with the teacher, my vision of treachery is not far from it. If I have learned in life is that betrayal is the most infamous to do for someone, because trust, that is gained with great effort, irretrievably lost. Because I've ever betrayed.
So why talk of betrayal when the've made yourself? Why condemn so strongly? Because I grew up with a particular vision of life, inculcated from breast form, through a series of social and cultural stimuli that do spurn me so deeply that until recently I realized that the contempt to the point of punishing and self flagellate for sins committed and attempts to fix these as you can. Obviously other people do not share this view, but I find extremely worrying that in fact very few people in the world take the true measure of what betrayal might mean in a life. It has become so common in the lives of others who seem to have forgotten that sometimes the betrayal can be reached in such small ways that do not realize it.
Nor is it to commit and then fix those sins committed; it is not commit. To create an awareness of respect only if it is not shared by anyone else, at least let you sleep peacefully, knowing you're not doing anything wrong. This is one to enter consciousness that is doing something that can hurt someone else. Someone tell me that how can you know that you can hurt someone. It is true that people who do not know enough can hurt them without realizing that, if they do not tell us we could keep making the same mistake over and over again. But it is also true that there are acts that can determine whether someone could hurt. Or warn someone of something, even when you do not know enough, but we know that this can cause some discomfort or problem, we can fix just warning you. I do not know, I am aware of the complexity of the problem, but I feel the need to leave this record that involved me, that, the day I die, the knowledge of my own nature would help others like me.
I am an extroverted personality and antisocial paranoid control the excessive fury, limited by fear of the consequences of my actions. I know. But this issue is important to me. Throughout my life the most important changes that have occurred have been due to treason. Could, without much circumspection, sending the Ninth Circle of Dante's Inferno send to the Caína, as many families as I can: the Antenora to many people I know who have committed this act so deplorable me not to have a pinch unhealthy lust for damage that for which I have been convicted. But it is in the Tolomea where I can have as many enemies that someone could have. For that reason I have almost no friends. And those whom I have loved as such have been, along with family members, who dealt the most infamous treachery against me or against others, acts I've witnessed. Have been "friends" who have changed more than once the course of my life completely.
I also charge with my good sins, could not see me in any circle of hell in a moment. Because it would be at all. I'm sure God would split my soul to pay for each and every one of the nine circles, to pay for eternity my sins. Not that I regret: I do, but do not deserve even light purgatory. I have to go to hell for what I've done, with repentance as my greatest burden, to purge my convictions. but I will see those who have done so much damage to me and I've loved, I hope, as in the story of Count Ugolino's Inferno teacher in a position to compensate the worst punishment. Only I hope, so I try my hand good make as much good as possible, so that my punishment I can have some peace to see the distance to those who download my eternal wrath.
I delve deeper into the subject ...

Reflexiones Sobre el pecado de la traición...

Dante Alighieri coloca la traición como el más grande pecado del hombre. Tanto, que coloca a los que cometen algún tipo de traición en el lugar más alejado de Dios: el noveno círculo del Infierno, donde se encuentra el máximo traidor a Él, Lucifer. A su vez, divide ese círculo en cuatro zonas: La Caína (donde son castigados los traidores a familiares), la Antenora (donde son colocados los traidores políticos), La Tolomea (donde se encuentran los traidores a los amigos) y finalmente la Judea o Judeica (donde están los traidores a Dios, a la Iglesia o al Imperio). Y en realidad, este pecado también puede -o es- ser cometido a través de los otros pecados, lo que le atañe una doble capacidad negativa a su carga de castigo
Todos saben que soy cultor de Dante. Fan. Y si comparto muchas cosas en común con el maestro, mi visión de la traición no dista mucho de ello. Si algo he aprendido en la vida es que la traición es lo más infame que se puede hacer a alguien, porque la confianza, eso que se gana con mucho esfuerzo, se pierde irremediablemente. Porque yo también yo he traicionado alguna vez.
Entonces, ¿por que hablar de la traición cuando tu mismo la has cometido? ¿Porque condenarla tan enérgicamente? Porque crecí con una particular visión de la vida, inculcada desde la forma materna, pasando por una serie de estímulos sociales y culturales, que me hacen desdeñarla tan profundamente, que hasta hace unos años me di cuenta de que la desprecio al punto de castigarme y auto flagelarme por los pecados cometidos e intentos de arreglar estos lo más que se pueda. Lógicamente las demás personas no comparten esta visión, pero me parece sumamente preocupante que en realidad muy pocas personas en el planeta toman la verdadera dimensión de lo que la traición puede llegar a significar en una vida. Se ha convertido en algo tan común en la vida de los demás que parecen haber olvidado que a veces la traición puede ser llegar en formas tan insignificantes que no se dan cuenta de ello.
Tampoco se trata de cometerlos y luego arreglar aquellos pecados que se cometen; se trata de no cometerlos. De crear una consciencia de respeto única que, si no es compartida por nadie más, por lo menos te deje dormir tranquilo, sabiendo que no estas haciendo nada malo. Se trata de que uno entre en consciencia de que esta haciendo algo que puede lastimar a alguien más. Alguien me dirá que cómo se puede saber que puede lastimar a alguien. Es cierto que a las personas que no conocemos lo suficiente podemos lastimarlas sin darnos cuenta y que, si estas no nos lo dicen, podríamos seguir cometiendo el mismo error una y otra vez. Pero también es cierto que hay actos que podemos dilucidar si pudieran dañar a alguien. O advertir a alguien de algo, aún cuando no lo conozcamos lo suficiente, pero si sabemos que eso puede causar alguna molestia o problema, podríamos solucionarlo tan solo avisando. No lo sé, estoy consciente de la complejidad del problema, pero me veo en la necesidad de dejar este registro que me involucra a mí, para que, el día que muera, el conocimiento de mi propia naturaleza pudiera ayudar a otros como yo.
Soy un paranoico extrovertido con personalidad antisocial y un control de la furia desmedido, limitado por el miedo a las consecuencias de mis actos. Lo sé. Pero este tema es importante para mi. A lo largo de mi vida los cambios más importantes que han habido se han debido a la traición. Podría, sin mayor miramientos, mandar al Noveno Círculo del Infierno de Dante mandar, a la Caína, a tantos familiares como me es posible: a la Antenora a muchísimas personas que conozco que han cometido este acto tan deplorable conmigo, sin tener yo una pizca de malsana avidez de daño en aquello por lo que he sido condenado. Pero es en la Tolomea donde puedo tener a la mayor cantidad de enemigos que alguien podría tener. Por esa razón casi no tengo amigos. Y aquellos a quienes he amado como tales han sido, junto con familiares, los que han asestado las traiciones más infames en mi contra. Han sido los "amigos" quienes han cambiado más de una vez el rumbo de mi vida por completo.
Yo, que también cargo con mis buenos pecados, no podría  verme en ningún círculo del infierno en un solo momento. Porque estaría en todos. Estoy seguro de que Dios dividiría mi alma para que pagara en todos y cada uno de los nueve círculos, para pagar por toda la eternidad mis pecados. Y no es que me arrepienta: lo hago, pero no merezco ni siquiera la luz del purgatorio. tengo que ir al infierno por lo que he hecho, con el arrepentimiento como mi mayor carga, a purgar mis condenas. pero veré a aquellos que me han hecho tanto daño a mi y a los que he amado, espero que, como en el relato del Conde Ugolino del Inferno del maestro, en posición de resarcir el peor castigo. Solo eso espero, por ello intento que mi parte buena haga tanto bien como se pueda, para que en mi castigo pueda tener algo de paz al ver a lo lejos a aquellos en quienes descargar mi ira eterna.
Ahondaré mas en el tema...

jueves, 24 de julio de 2014

Premoniciones...


Y llegaste a mi de nuevo. En mis sueños. En mis aflicciones. Y respondiste la pregunta que nadie más se hubiera hecho y me dijiste que sí, que te casarías conmigo. Y lo hiciste en la forma que más esperaba: en la de la mujer que más ternura me ha inspirado jamás, la chica ideal de mis sueños más luminosos. Me diste la única respuesta que esperaba de ella, en una época en que terminaba de morir mi esperanza de tener una familia propia y comenzaba a dejar de sentir de verdad. Porque las sensaciones siguen allí, esas son inherentes al ser humano. Pero no sentir nada por nadie, eso, incluso, era un deseo oculto desde hacia tiempo. Desde Mariana.
Aunque no esperaba la declaración, supe, casi desde el primer instante, que eras tu y no ella, mi querida Rafaela. Mi ángel de la guarda. Pero fue bonito. Una forma de despedirme de ese último resquicio de sueños de familia. De Amor. Así que te seguí, como siempre que estas allí conmigo, la corriente.Y frente a esas personas que estaban, en ese momento, por motivos del trabajo más que de otra cosa, aceptamos, ambos, nuestro compromiso. Ahora, por primera vez en mi vida, aunque fuera sólo en un sueño, tenía una prometida. Estaba encaminándome a un paso distinto a lo que siempre he hecho. Y fui presa de la ternura de mi pequeña y dulce amiguita, la única que hubiera podido, a estas alturas, hacerme sentar cabeza. Tal vez fue mejor así. No estoy hecho para esas cosas. Me siento tan tóxico que incluso hubiera terminado por dañarla a ella, el ser más puro que he conocido. Pero interesante fue la serie de acontecimientos solo por vivirla, aún en una ficción.
Y me di cuenta de cuanto me derrito solo de tenerla cerca. De como mi corazón se vuelve de pollo. Como le quiero. Ella siempre será distinta a todas las mujeres que he amado, porque jamás había visto tanta ternura en una sola chica. Y esa inocencia que esta disfrazada dudo mucho volver a verla en mujer alguna.
Tu solo estuviste conmigo unos instantes, querida amiga, antes de volver al Palacio de la Memoria que te tiene como huésped distinguida. Pero llegaste para calmar, en definitiva, mi alma, como siempre. Ahora estoy lleno de esa paz que siempre das sin esperar recibir nada a cambio de mi.
Pensé en un pequeño texto a propósito del sueño, lleno de simbolismos y del que hablare en algún otro relato porque tiene que ver con la casa que habito parte de la familia de mi madre en Norte 74. Lo pondré porque esa tranquilidad en mi alma esta, tal vez, lista para ello…


"Allí estaba, frente a mi, dentro del espejo. El departamento había bajado su temperatura a tal grado que escarcha había hecho presa de cada espacio del mismo y en el baño, donde en ese momento me encontraba aseando mis manos y rostro, solo una parte del espejo se había salvado del escarchado aunque, curiosamente, no sentía el tremendo frío que debiera sentirse. Estaba cómodo, a pesar de que constataba con mis ojos, que incluso salía vapor de mi boca y nariz. Entonces lo vi, allí, frente de mi, en el espejo: no era yo, puesto que me observaba mi reflejo con curiosidad. Él. Él me observaba a mí. Y entonces hablo.

–Ya es tiempo– dijo con absoluta certeza de que cada palabra era la adecuada. Lo sabia porque, al ser yo mismo, de esa manera hablaba, en ese tono, cuando estaba muy seguro de lo que iba a decir.
–¿T-tiempo de qué?– respondí porque no tenía idea alguna de a que se estaba refiriendo. En todo caso, estaba enloqueciendo si me encontraba hablando conmigo mismo enfrente de un espejo
–Estoy listo para salir. Tu debes entrar ahora y dormir un rato.
–No te entiendo…
–Claro que no. Tu no. Pero él si. Tu otra parte. Aquella que no me quiere dejar salir. ¿Ves la temperatura? Es la indicación perfecta. Tu corazón esta más frío que nunca. Si no salgo ahora, puede que vuelvas a cometer una estupidez y me quedaría encerrado para siempre.
–Pero… no creo que sea tan buena idea…
–¿Ahora piensas en ello? Ya estas más allá de la redención amigo…
Y mientras ocurría el cambio, pensé que era, tal vez lo mejor. Era la situación idónea para volver a ser lo que antes era. Lo que había perdido estaba por volver y yo no volvería a ser el mismo jamás..."

domingo, 20 de julio de 2014

Que lástima, León... que lástima...

Hoy no tengo ganas de escribir ni al viento ni a la mujer amada
Ni en el momento, ni en la hora, ni en el instante atroz
Pues en este rió de sensaciones el Amor se vuelve diáfano, feroz
Pues en algún momento de mi vida dije que te añoraba.

Es entonces cuando pasan los recuerdos de la memoria alada
Y por ella van siniestras, las memorias de aquella niñez precoz.
Tras la pérdida gente de cuyas almas pudiera ser portavoz,
Se encuentra la virtud perdida de mi juventud pasada.

Ya fuera en ventanas que den hacia esta vieja calle abandonada,
Ya sea en los suspiros que mi corazón emita en forma sovoz,
Ya cuanto por las empedradas memorias emitiera a cada alfoz,

Mi alma siempre te dirá que de ti, se encuentra enamorada.

Salina Cruz, Oaxaca.

Hoy recordé aquellas estancias de vacaciones en Salina Cruz, en el estado de Oaxaca. Las noches con mucha humedad, con ligeros vientos que proporcionaban breves instantes de frescura. El ambiente del parque principal, mientras el ruido incesante de los zanates inundaba toda la plaza y sus alrededores y caminaba uno entre senderos empedrados llenos de tonalidades blancas, productos de los desechos de estos animales. Las huidas a las maquinitas de arcadia situadas a un lado de Palacio Municipal, o tiempo después, a otros videojuegos que estaban pasando la calle, más o menos a la mitad de la plaza. Recordé aquellos juegos situados en una de las esquinas del parque con sinuosos caminitos de piedra rosada: esos juegos para niños que, seguramente, habrán desaparecido, pues los niños de estas generaciones ya no han de jugar. El lugar donde me enamore por primera vez, precoz, a los ocho o nueve años, de la pequeña Carmela, quien tiempo después haría la más hiriente broma acerca de mi. Rememore aquel monumento en una sección del parque, que siempre me pareció que era a la madre, pero del que jamás pregunté que conmemoraba, como buen niño a quien solo le importa jugar y vivir.
Recordé el viejo quiosco. Aquella estructura circular, con su puertecilla de color negro, metálica, siempre cerrada, aunque tenía un truco para poder pasar a la parte superior de este. Los locales donde vendían raspados, refrescos, hamburguesas, frituras, comida. Sentado en las bancas del parque, con sus motivos vegetales y sus colores blanco o verde oscuro, viendo el tiempo pasar, echando tiempo con la familia, disfrutando de vivos colores en aquellos vasos con hielo raspado, sabores multiesencia que ya habrán desaparecido al 100 por sabores ya tratados, cuando en aquel tiempo eran de nanche, uva, fresa, durazno, todas frutas que allí mismo se preparaban. O podías optar por tomarte un refresco Titan, o coca cola, todos en su botella de vidrio, todos para mitigar un poco aquella humedad que impregnaba la piel y le daba un aspecto grasoso.
Los olores del mercado, en una de las contraesquinas de la plaza principal. Con sus inditas vendiendo totopos de dulce o normales, en una gran variedad de tamaños, o tazas y ollas de barro cocido, o tortillas gigantescas, hechas a mano. Entrar y buscar en un lado de la zona interior del mercadito al señor de las revistas usadas: allí obtuve muchísimos ejemplares de revistas que ahora no existen ya. O ir a la zona de fondas y disfrutar de un champurrado, o de la comida típica de Oaxaca. Pasear por las grandes avenidas del primer cuadro de la entonces pequeña ciudad. Si caminabas por el noreste del palacio municipal, más allá de la terminal de autobuses, como a unas ocho cuadras, llegabas a la zona del puerto y si sabias donde buscar, podrias darte un chapuzon en un pequeño malecon.
Recordé este lugar donde importaban más los recuerdos que atesoraba en cuanto a los edificios, a los aromas, al lugar en si, que a mi "familia". Que bueno que ellos no constan en ninguno de mis recuerdos...

sábado, 19 de julio de 2014

Locura...

Afuera empezaba a oscurecer...  La lluvia no me impedía verlos adentro. A punto de besarse. Y mi ira crecía. Ella era mía y de nadie más. El tendría que pagar por mancillar la belleza pura de Isabela. Aunque... aunque había algo más. Estos celos que crecían, ¡Yo debía estar allí, tocandola, besandola! Mas no importaba. Por ahora, solo miraría mientras terminaba de elaborar un plan de como detenerlo. Lo único que no esperaba era que terminaran en la cama. No, eso no...
Ya no pude controlarme. Sus labios chocaron contra los de ella, mientras comenzaban a desvestirse. ¡Lo harían! Y no podía hacer nada por evitarlo.... No... si podía. Mientras estaban ocupados corrí entre las sombras y el ruido de la lluvia me ayudaría a ocultar el sonido de las ganzuas abriendo la puerta trasera, la que conectaba a la cocina con el patio interior. Conocía perfectamente la casa de Isabela. Después de todo, ¿cuantas veces no estuve allí, ofreciéndole alivio, siendo su incondicional, solo para verme relegado al papel de "mejor amigo"? Ya no más.
Caminaba a hurtadillas, pero hubiera de igual forma correr y saltar, pues estaban tan concentrados en la pasión que los desbordaba que ni cuenta se hubieran dado de mi presencia. ¿Que estaba haciendo? Esta furia crecía poco a poco. Me los imaginaba retozando... celebrando un amor que tendria que haber sido mio y de ella solamente... este intruso... solo tenía una semana de conocerlo... ¡Una semana! ¿Que clase de mujer me haría eso a mi? ¿Por que me lastimaba de esa forma? ¿Porque pensaba en lastimarlos de esa manera? Y sin embargo nada me detenía. Seguía aquí. Y fue en este punto que mi cabeza estallo. Solo veía todo como en una especie de sueño. Y lo ví todo. Ni siquiera tome consciencia de cuando tomé el cuchillo. Pero pude atestiguar en donde terminaría enterrado. Sobre todo al ver el rostro de ella; cómo sus ojos se abrían mientras mi brazo iba ya en dirección a la parte izquierda de sus espalda. Rumbo a su corazón. Sentía la textura del cuchillo. Su acabado. Todo pasaba en cámara lenta. La piel humana estan suave. Lo supe en cuanto el objeto penetró dentro de él. Murió al instante, mientras ella comenzaba a gritar, a llevarse las manos al rostro. Pero dentro de esa visión mi ira se transformo en un profundo horror cuando de la nada el cuchillo volvió a aparecer para cortarle el cuello de un solo tajo. Ya sus ojos, totalmente abiertos, mostraban gran sorpresa, mientras hilillos interminables de sangre comenzaban a brotar de su boca y nariz y comenzaba a sufrir los estertores de la temprana muerte; mientras intentaba, desesperadamente y sin éxito jalar aire. Ya no había conexión entre sus pulmones y su boca. Ya la carótida estaba en dos. Fue entonces cuando volteo a verme, mientras las palabras "¿Porque? ¿Por qué no me amaste a mi? salían sin control de mi boca. Y yo, encerrado dentro de mi mismo, lloraba por el horror que estaba desatando, Ahora solo era el espectador de algo mucho más grande y al parecer sería testigo de la muerte de mi amor y de los siguientes pasos que mi nuevo yo daría...

miércoles, 16 de julio de 2014

Mia -Poema con dueña-...


Dulce diosa de candor ingenuo, que con cántico demuestras
el resplandor que con tu demorar ignoras,
graciosa luz del que con tu implorar provocas
y guías bajo la forma de tu intensa luz.
Heme aquí, derrotado y sin la menor intención
de someterme a tu causa, cruel designio evocado
por el amplio astro que es tu llanto,
tu mirada, la causa, la finalidad. La virtud.
Señora de símbolos extraños que demuestras
en la lectura de tu pasado con los cuatro jinetes,
figuras acaecidas de cruel espanto que estremece
todo por cuanto el ansia lucha en amplitud.
Mecenas de la lucha por el destino, de todo lo bien habido,
por cuanto lo allá sentido en que tu belleza fenece,
florece Amor y voluntad inequívocas
en la consecuencia del bien que da tu juventud.
Dulce diosa de candor ingenuo: sé tu misma
por la tradición que en el pasado invoca,
y que a la par del sentimiento que tu mirada causa
y que ensalza de tu madurez la plenitud...

martes, 15 de julio de 2014

El primer beso (Versión sádica)


Te cerco contra la pared, trémula, nerviosa. Mis brazos no te dejan escapatoria alguna, aún cuando no la necesitas. No quieres que este momento se vaya jamás. tus ojos miel me observan, mientras esa cálida sonrisa que tanto me ha conquistado brilla con mayor autoridad. Me retas, me instas a que dé el siguiente paso, a que juegue contigo en un eterno baile que nos unirá, tal vez toda la vida. No lo sabemos. Somos jóvenes y el mundo se abre en este instante, así, ante nosotros, como si no tuviese miedo de que le enfrentemos.

–¿me darás ese cuaderno o…
–¿O qué?– Inquieres gustosa, juguetona. Vuelves a provocarme. A intentar jugar algo nuevo. Algo que no tendrá vuelta atrás.

Te miro a los ojos. Nunca he deseado nada como en ese momento…

–O te besaré…– Ya mi rostro va, en este punto, acercándose al tuyo. No te mueves. Me esperas. También lo deseas. Ya las sonrisas han desaparecido. Ahora todo se reduce a ese calor que va subiendo de intensidad este ahora mágico instante. Y cuando mis labios tocan los tuyos, puedo sentir claramente como tu cuerpo abandona esa rigidez y me recibe. tus brazos se agarran de los míos y una dulce caricia te recorre. Son estos labios que te dicen que te quieren. Y el mundo entero se detiene durante varios segundos. ¿Alguien nos estará observando? ¿Somos parte de algo? Que importa. Yo te estoy besando, algo impensable. Algo irreal. Nunca lo hubiéramos pensado y sin embargo, aquí estamos. Los dos. Lo más tierno que recuerdo, mientras con nuestros ojos cerrados, lenguaje que no habla, sino que siente ávidamente, nos decimos tantas cosas…
Retiro mi rostro del tuyo, rompiendo con ese beso. Ahora me ves de otra forma. Tus músculos se han tensado. Un pequeño hilillo de sangre corre del lado derecho de tu boca, mientras la interrogación se cierne sobre ti de forma catastrófica. Es entonces cuando volteas, lentamente, hacia abajo. Y ves el cuchillo que lentamente va saliendo de tu estomago. No comprendes que ha sucedido y en tu mirada, que sigue desde mi pecho hasta mis ojos, descubres, aterrada, la realidad. En mis ojos no hay brillo alguno. Te deseaba, así que te obtuve. Ahora serás mía por siempre, en este instante, bajo estas reglas. Parte de tus fuerzas te han abandonado, así que tomo por completo tus brazos con mis manos, impidiendo cualquier movimiento. Cuando te hayas ido para siempre, podré, por fin, gritarle al mundo cuanta es esta pasión por ti…

El primer beso (versión dulce)


Te cerco contra la pared, trémula, nerviosa. Mis brazos no te dejan escapatoria alguna, aún cuando no la necesitas. No quieres que este momento se vaya jamás. tus ojos miel me observan, mientras esa cálida sonrisa que tanto me ha conquistado brilla con mayor autoridad. Me retas, me instas a que dé el siguiente paso, a que juegue contigo en un eterno baile que nos unirá, tal vez toda la vida. No lo sabemos. Somos jóvenes y el mundo se abre en este instante, así, ante nosotros, como si no tuviese miedo de que le enfrentemos.

–¿Me darás ese cuaderno o…
–¿O qué?– Inquieres gustosa, juguetona. Vuelves a provocarme. A intentar jugar algo nuevo. Algo que no tendrá vuelta atrás.

Te miro a los ojos. Nunca he deseado nada como en ese momento…

–O te besaré…– Ya mi rostro va, en este punto, acercándose al tuyo. No te mueves. Me esperas. También lo deseas. Ya las sonrisas han desaparecido. Ahora todo se reduce a ese calor que va subiendo de intensidad este ahora mágico instante. Y cuando mis labios tocan los tuyos, puedo sentir claramente como tu cuerpo abandona esa rigidez y me recibe. tus brazos se agarran de los míos y una dulce caricia te recorre. Son estos labios que te dicen que te quieren. Y el mundo entero se detiene durante varios segundos. ¿Alguien nos estará observando? ¿Somos parte de algo? Que importa. Yo te estoy besando, algo impensable. Algo irreal. Nunca lo hubiéramos pensado y sin embargo, aquí estamos. Los dos. Lo más tierno que recuerdo, mientras con nuestros ojos cerrados, lenguaje que no habla, sino que siente ávidamente, nos decimos tantas cosas…
Retiro mi rostro del tuyo, rompiendo con ese beso. Ahora me ves de otra forma. Tus músculos se han relajado, brilla más intensamente tu mirada. Todo ha cambiado en un solo beso. Solo uno se necesito para despertarnos del notorio discernimiento en que se había convertido esa amistad, llegando a una nueva aventura. ¿Estarás dispuesta a vivirla conmigo? Por ahora no nos preocupemos de esos detalles. Solo tengamos en cuenta que, de la nada, algo acaba de surgir en ese, nuestro primer beso…

The first kiss... (English version)...


I fence against the wall, tremolous, nervious. My arms do not leave you no escape, even if you do not. You do not want to ever go this time. your honey eyes watching me, while that warm smile that has conquered both me shines with more authority. You challenge me, you push me to take the next step, to play with you in an eternal dance that unite us, perhaps a lifetime. We do not know. We are young and we're opened the world right now, so, before us, as if he were afraid that we face. 

- Will you give me that notebook or ... 
- Or what? - Inquieres tasty, playful. You go back to provoke. A try to play something new. Something that will not turn back. 

I look into your eyes. I have never wanted anything as now ... 

-Or I'll kiss you ... - My face goes, at this point, coming to yours. Do not move. I expect. So desired. Now the smiles are gone. Now it comes down to the heat that rises in intensity this magic moment now. And when my lips touch yours, I can clearly feel that leaves your body rigidity and get me. cling to your arms and mine runs like a sweet caress. Are these lips that tell you that they love you. And the whole world stops for several seconds. Someone will be watching us? Are we part of something? Matters. I'm kissing you, unthinkable. Unreal. I would never have thought and yet here we are. The two. What I remember most tender, while with our eyes closed, language that does not speak, but feel eagerly we tell so many things ... 
Retirement yours my face, breaking the kiss. Now you see me differently. Your muscles have relaxed, your eyes shine more intensely. Everything has changed in a single kiss. Only one need to wake the notorious discernment which had become this friendship, reaching a new adventure. Will you be willing to live with me? For now do not worry about those details. Just keep in mind that, out of nowhere, something just came in this, our first kiss ...

jueves, 10 de julio de 2014

Amantes (I)...


"Chocamos contra la pared, mientras la pasión enciende poco a poco nuestra lujuria... por debajo de tu ropa mis manos tocan tus pechos, erguidos... encendidos. La llama de la ira es la llama de esta pasión... Tocas mi virilidad encendida, hambrienta de ti y en cada beso la promesa hecha se vuelve pastura de las flamas... que el infierno de nuestra violencia se desate, que el mundo arda, como siempre ha sido mi deseo... que nada mas que tú importa ahora..."

domingo, 6 de julio de 2014

Fragmento...

"Vienes a mi, tentación alimentada, sombra de mi pasado, señuelo de lo que fue...
Vienes a mi, esperando lo sagrado, que mi perdón te toque que te ame como fue...
Lo siento. Ya no busco lo insensato, solo muevo entre mis labios el poder de ser y ser
y con las líneas de mi abrazo sonrío hasta el mismo hartazgo de la caída de aquella fe..."

jueves, 26 de junio de 2014

Aquello...

He llegado a ese momento. En mi imaginacion lo veo todo. Estoy con los perdedores, viviendo cada escena como en un filme. Pero hay algo mas para mi. Veo, mientras ellos luchan con una fuerza de la naturaleza, que mi verdadero enemigo se materializa ante mi y me muestra su verdadera forma. Nunca mentí. Mi nemesis esta frente de mi. Aún con el rostro ennegrecido puedo ver sus ojos encendidos de ira, mientras una gran sonrisa se asoma en sus labios. Que Dios me ayude...

viernes, 20 de junio de 2014

Gótico


Tiembla ante mi poder, espíritu de maleficencia,
Mientras los tambores de guerra dan la orden
Y las satánicas majestades desaten su ciencia
En este desbaratado mundo joven.

Mira la marcha dar en mi displicencia
Mientras mis hordas avanzan a su destino:
Múltiples arpías de infinito conocimiento,
¡Den la estocada sangrienta a mi clarividencia!

Me siento en mi trono de la vergüenza
A mirar los prisioneros mientras son engullidos
Por el sangriento verdugo que de la llama debuta
En el acto de los doce desconocidos.

Raquítica luz, hazte nada frente a la concupiscencia
De aquellos que dicen protegerte bajo los aguerridos
Caminos de la triada; de los que cargan la cruz
En sus sangrientas y violentas virulencias.

Gigante bebedor de sangre, padre de la sin rostro,
Muéstrame el llano flamígero del monte mejido
Que yo haré pagar a los pecadores, sueño y delirio
De los paganos que con su vida encienden la llama…

lunes, 16 de junio de 2014

La finalidad es la única cosa en el mundo que lo hará arder...


Hubo una vez un pequeño con una hermosa sonrisa y una gran fe en las personas. Conforme fue creciendo, sin embargo, el mundo le mostró lo peor que podía hacer. Y son ilusos los que piensen que fue leve lo que sufrió en carne propia: nadie tiene la más mínima idea de lo que vivió el pequeño.
En algún punto de esa niñez fastidiada, su mente se quebró finalmente en dos partes: conservó en la primera aquella sonrisa que cautivo hasta a una Miss Universo. Esa buena educación que la gente insiste en llamar amabilidad, junto con la parte buena de su corazón. Sin embargo, una pequeña semilla, la otra parte, su lado oscuro, perdió toda fe y se dedicaría a abrazar la oscuridad. Esa oscuridad que en un momento de su vida conoció. Esa oscuridad que no le mintió, que le mostró como eran realmente las cosas en el mundo. La que le dijo que le protegería y que no ha fallado.
El pequeño creció como todos los seres humanos y finalmente experimento muchas facetas del espectro de la condición humana, negándose a experimentar algunas por considerarlas innecesarias o porque esa parte buena se lo ha impedido. Pero el Amor, eso que ha vivido desde muy pequeño -por ser precoz en ese ámbito, como deseen llamarle- nunca lo ha entendido como lo demás lo entienden. Es su punto débil, como a muchos pasa. Pero es también, según piensa, la única faceta que pudiera darle el último empujoncito que necesita para caer dentro del abismo insondable que busca penetrar por completo, sin éxito hasta el momento.
No es fácil. Pero ¿Que en esta vida lo es? piensa el ahora ya adulto. La soledad, al contrario de la mayoría de la gente, no le afecta. No le molesta. La recibe gustoso. Porque es cierto. Ya abrazo alguna vez la luz. Y eso solo le provoco un dolor innecesario. Pero hasta en la oscuridad hay un tipo de luz. Esa es la que lo llama. La que le promete en cada abrazo la felicidad eterna, con solo cerrar los ojos. La que lo seduce con visiones de un mundo donde la maldad por fin se muestra tal cuál, donde incluso él podría mostrarse en un breve instante tal cuál. La única que lo puede hacer llorar como a un niño. Donde podría volver a quemar el suelo que pisara. Esa es la visión que día a día le empuja a salir adelante. El amor siempre lo ha hecho retroceder un paso. El odio lo ha hecho avanzar, pesele a quien le pese esa verdad. Y ahora ese hombre desea adherirse a ese credo con toda su alma. Sólo necesita volver a unir aquellos fragmentos perdidos de una vida que en algún momento le pertenecieron. En cuanto todo este unido comenzara el lento proceso que lo llevara, algún día, a su liberación total...

viernes, 13 de junio de 2014

Romina (Second way)

Cruel ghost that haunts until sleep depth
evokes you, lying to you, because you pamper round,
in the solitude of contention with the threshold you look,
loneliness that deifies you ...

Rising need to see you without further delay that inhibit
the heart rate and melody; I know fervor, fine frame
of good moments that return to my aching love
and allow the grace of the hollow feeling in your force.

Distends the vulgarity of my words in my defeat
to splurge your sensual naivete exempts it touches,
because the gentle breeze of your look, in my soul, subverts
and enjoys the suffering of this young agency that casts splendor.

In the vastness of the void in my soul that you are looking at the instants
that, lost in the crowd, in the rain, with stepped kiss
the past that you look to the future that ignores you, vague fantasy
the labors of the ruins that have death instead of heart ...

miércoles, 11 de junio de 2014

Romina segunda (poesía libre)


Cruel fantasma que persigue hasta la profundidad del sueño
que te evoca, que te miente, que te ronda por cuanto te mime,
en la soledad de la discordia del umbral con que te mire,
aquella soledad del que te endiosa…

Naciente necesidad del verte sin mas demora que el inhibir
la frecuencia del corazón y su melodía; sé fervor, fina montura
de los instantes que devuelven a bien mi doliente amor
y permitan, la gracia del que siente en la oquedad de tu vigor.

Distiende la vulgaridad de mis palabras en mi derrota
para derrochar tu sensual candidez, exime lo que toca,
por cuanto la brisa suave de tu mirada, en mi alma, la trastoca
y goza del sufrir de este joven albedrío que arroja esplendor.

En la vastedad del vacío de mi alma que te busca en los instantes
en que, perdida entre la multitud, bajo la lluvia, con un beso distanciabas
el pasado que te mira con el futuro que te ignora, fantasía vaga
de los desvelos de las ruinas que tienen muerte en lugar de corazón...

Dialogo desnudo (sin métrica)


¿Cómo me pides que no te quiera,
si ya de amor loco, reboso por ti?
instante hechizo de sombrías pautas
que del mundo hizo su vivir

¿Cómo me pides tiempo, cuando ya
de la embriaguez del buen adeudo
provoco mi feo sentir?

camino por las trasnochadas
lunas del discernimiento, mientras tu huella
deja clara la situación abyecta
de cuanto nos mina el momento…

Cuando desees vuelve, fina daga
que por devenir envuelves mi odio
y por cualidad devuelves en la cima
la tortura de mi edad...

Romina.


Cálida sonrisa, flor de esencia
que en mi pasado busca subsistir,
que por instancia de mi amor propicia
el encuentro de mi naciente vivir.

Tu fantasma me sigue, cruel presencia
que no deja despedirme de tu ir
y tu venir insistente me ansía,
en mi cruel y loca sed de insistir.

¿Quien me sigue en mi vil elocuencia
y me derrite y provoca asir
la eterna falta de tu dolencia?

Así me dueles. Así me veo sufrir.
Me sigue el fantasma. Tu ausencia.
La penumbra. Lo que voy a admitir…

domingo, 1 de junio de 2014

El atrapasueños

Cuando voltee a ver mi atrapasueños menuda sorpresa me llevé... la criatura que estaba atrapada en la pequeña red me hizo pegar un grito, mientras me caía y tremendo golpe en la cabeza me daba. Y si el dolor fue mucho, pudo más la curiosidad de voltear hacia el objeto de mi asombro y cerciorarme de que, efectivamente, no estaba soñando: delante de mi, en el atrapasueños que colgaba en la cabecera de mi cama hacia unas semanas, como un remedio más de tantos que busque para poder conciliar el sueño, se encontraba un pequeño ser de aspecto grisáceo, con una cara ovalada, ojos completamente negros, sin ningún tipo de ropaje, delgado pero con su forma perfectamente delineada, tratando desesperadamente zafarse de aquella prisión involuntaria.
Retrocedí todavía un poco. A leguas se notaba que yo era su objetivo porque no dejaba de observarme y tratar de escapar de forma en que, si lo conseguía, su primer movimiento lo lanzara directo hacia mi. No hacia ningún ruido, pero cada vez que lo miraba directamente, un mareo comenzaba a cubrirme y aumentaba su poder debilitante conforme avanzara el tiempo de observación, por lo que, después de un rato, lo veía solo de reojo, sin perderle la pista. y yo, en un rincón de la habitación, me movía lo mínimo para no alterarlo aún más pero en cualquier momento tendría que hacerlo. Ya el frío de la madrugada comenzaba a calarme un poco y pues buscaba ayuda, tratando de aprovechar el que no pudiera escapar de su prisión o lo confrontaba...
Después de un rato, creo que más por el frío y por el desgano aunados al hecho de que la criatura dejo de moverse aunque seguía observándome, comencé a ponerme de pie, lento. cuando estuve ya erguido, camine lentamente hacia el closet. Aquel ser aterrador comenzó de nuevo a intentar zafarse, sin éxito y eso me convenció definitivamente de que el pequeño atrapasueños, regalo de Nora, para que pudiera conciliar el sueño, era la razón de que esa criatura no pudiera ir hacia mi con no sé que intenciones: en realidad eso que estaba allí, de alguna forma, provenía de mis sueños, el objeto sólo lo atrapo y lo trajo directamente a mi dimensión. Me estaba protegiendo y tal vez, sólo tal vez, semejante horror era el causante de mis desvelos continuos.
Cuando llegue al mueble donde guardaba ropa y pertenencias varias, busque a tientas, siempre sin voltearme, siempre observando a ese prisionero en la cabecera de mi cama. Saque de la oscuridad un bate de béisbol de niño. Había olvidado jugarlo desde esa edad y lo guardaba como un recuerdo y ahora podría servirme de defensa, aún con su tamaño, pues era de madera sólida. Un buen golpe podría ser la diferencia entre vivir y morir si esa cosa lograba escapar e intentar atacarme.
Ya con un arma en mano y más seguro por ello me encamine hacia la criatura, con el fin de tocarla con el bate o de atacarla si se ponía demasiado agresiva. en cuanto estuve al pie de la cama y sin subirme a ella para tener mejor movilidad, acerque el bate a donde se encontraba aquello tan siniestro. En ese instante se aquieto y sólo me miro a los ojos. Y lo vi. Supe de donde provenía y retrocedí, pues con solo mirarme me había sentido transportado de nuevo a mis sueños más viejos: antiquísimas realidades de mi subconsciente que desataron un maremágnum de terror. Mis sueños más primitivos. Y vi la verdad tras esa criatura. Yo la había creado. como una defensa contra todo aquello que pudiera dañarme en mis sueños. Y ahora, en estos días tan aciagos, con tantos problemas, tantas angustias personales, ese ser decidió que yo era el enemigo, aquello que me dañaba más. Y comencé a llorar, porque hasta en mis sueños aquello que debía protegerme se volcaba en mi contra, mientras dejaba caer el bate, levantaba los brazos y daba permiso al atrapasueños a que liberara a mi verdugo. Después de todo, a estas alturas nadie me extrañaría ya. Y con ese último pensamiento cerré mis ojos mientras veía como aquel pequeño monstruo se dirigía, inmisericorde, hacia mi cuello...

sábado, 24 de mayo de 2014

De nuevo allende el Palacio de la Memoria...

En mi Palacio de la Memoria hay personas desde hace tiempo... aquellos que han tocado mi corazón y han querido quedarse allí... gente que no ha traicionado mi fe en ellos... gente digna... personas de las que, incluso, no merezco su amistad por lo mierda que he sido... En mi Palacio de la Memoria todo esta, de nueva cuenta, en estos días, siendo instaurado, entrando nuevas personas... gente que ni lo creería... gente especial de verdad...
Al principio de sus tiempos solo eran Rafaela, mi ángel de la Guarda y yo... posteriormente entraron Marisa... pero Mariana fue la que rompió con todo... me obligo a destruir una y otra vez mis paisajes, mi Palacio... hasta que se quedo allí, atrapado su recuerdo, permitiéndome ser, de nuevo, libre... Sin embargo, en algún momento entraron más personas, bajo mi inconsciente y hoy he decidido -bajo la influencia de un vino que degusto mientras veo mi serie favorita, aunque creo que ya me emborrache porque casi no tomo- que esas personas pueden quedarse allí...
Mi Palacio de la Memoria era un lugar oscuro... lleno de lamparas y verdes lugares, pero muy solitario... no hay lugar oscuro; no he permitido que la oscuridad de mi alma lo traspase...
Así que adelante... en estos días volveré a escribir sobre mi Palacio... mientras, vayan entrando almas merecedoras de mi atención...

lunes, 19 de mayo de 2014

Recuerdos de la Metropolitana...

Hace tiempo que deseo visitar la tercera sección de la colonia Metropolitana, en el municipio de Nezahualcoyotl, Estado de México. Pase allí unos pocos años de mi vida pero me marcaron para siempre por muchas razones. La mas importante: allí di mi primer beso de amor. Pero casi tan importante como ese motivo hay mas: en ese tiempo tuve mas amigas mujeres; pase días muy agradables en compañía de muchísimas personas valiosas y aprendí mucho de ellas. Nunca hubo, para mi, lugar tan lleno de calidez humana como allí. Fue el apogeo de mi adolescencia. Conocí muchos de mis limites. Aunque no todo fue bueno: actué como un cobarde, creo que por primera vez en mi vida. Termine peleado con gente que estimaba mucho -costumbre que fui marcando en los años posteriores hasta hacerlo marca personal, pues después de ese lugar, en donde he estado, he tenido pleito con alguien-; fui engañado en el asunto del amor por vez primera y también yo me porte como todo un patán por vez primera.
Recuerdo las tocadas a las que iba con mi vecina Elizabeth. La gran pelea a nivel colonia en la que estuve involucrado, llegando a estar inconsciente después de una paliza de contrarios, por querer salvar a un amigo. Las fiestas que terminaron en balazos. Mi primer borrachera fue en esa colonia (no lo digo con orgullo pero el dato alli esta). Las dos fiestas de XV Años donde participe: en la primera me gustaba la quinceañera y termine, con el tiempo, andando con ella, aunque ese día fue muy curioso, pues se me "declaro" una prima de ella, pero en el amor no se manda. En la segunda termine andando tiempo después con la hermana de la quinceañera. Creo, incluso, que fue mi época con mas pegue: anduve con cinco chicas en todo el tiempo que estuve allí. De todas aprendí algo: todas dejaron su huella, algo que ha acompañado mi soledad eterna.
Ese lugar ya representaba algo para mi: por alguna razón que no he preguntado, en segundo año de primaria estudie en la Primaria Pablo Lorenzana Rubín que esta en esa sección. Volver allí años después para vivir tuvo cierto impacto. La vida era distinta en esa colonia, en ese momento; había vida en cada rincón, veías a los niños o adolescentes jugar en las tardes noches, o a la pandilla echarse sus partidos de fútbol o voleibol, de los cuales participe casi nada. Eran días de dominguear, de ir al tianguis, de salir a platicar, conocía uno a muchas personas. Uno tenia cosas que hacer siempre. Siempre había alguien. Recuerdo fragmentos de un viaje al desierto de los leones. De serenatas a la Virgen de Guadalupe -por circunstancias equis o ye, fue mi época católica-; mi etapa de vagancia demencial fue en ese lugar, llegando, incluso, a dedicarme a la vagancia hasta en el CCH Azcapotzalco, donde en ese momento estudiaba. Eso me costo bastante pero pude solventarlo tiempo después. Las borracheras con los cuates de la calle. Recuerdo tantos detalles. He llegado a olvidar muchas cosas que fueron importantes para mi y que apenas salen a la luz en mi caótica mente, pero tengo recuerdos vividos de otras: la chica tamalera con la cual salí en una ocasión, medio me gustaba pero al final no salio nada de ello, fue la salida más noña que recuerdo: el chico trasvesti que fue mi casero en la calle Villa de Obregon. Era buena persona. La familia de pueblo que eran nuestros vecinos y que casi no intimaban con nadie. Allí conocí al Tucan, con quien protagonice uno de los eventos mas oscuros, vergonzosos y traumaticos de mi vida. En la esquina vivía una chica de la que no recuerdo si se llamaba Rosa o era su hermana quien se llamaba así. La niña me gustaba mucho pero nunca se me hizo. Termine teniendo una amistad con la hermana, mucho mayor que yo, a quien creo que también intente ligarme con el tiempo, no recuerdo muy bien eso.
Solo duramos allí unos meses y después nos cambiamos dos cuadras adelante, a la Iztacalco, casi para llegar a la Escalerillas y a una cuadra de la avenida Vicente Villada, que terminaba la colonia y comenzaba Las Águilas. Allí es donde propiamente iniciaría todo.
Recuerdo, sobre todo, a Estela. Ella fue mi amiga. En algún momento eramos inseparables. Tengo muchos y bonitos recuerdos de ella. De hecho, conocí a tres ramas de su familia, bastante extensa: Otra de mis buenas amigas de esa familia fue Alejandra. Maribel, Fernando, Luis y sus padres tuvieron una bonita relación conmigo. Su prima, de quien no recuerdo el nombre y a quien por mucho tiempo olvide por cuestiones que ni yo mismo comprendo muy bien, aunque ahora me arrepiento, también fue buena amiga mía. De hecho todavía llegue a frecuentar a esa familia años después y es una de las razones principales por las cuales quiero regresar.
De mis novias recuerdo a todas las de esa época: Anduve con la hermana de Estela, Guadalupe; a Mariana, con quien me porte como todo un desgraciado al final. A Gabriela. Con ella todo comenzó como un juego, una apuesta y de pronto ya andábamos. Y termino de la misma forma. A Martha - de ella no estoy muy seguro de saber si era su nombre real, lo he olvidado pero a ella jamas-. En CCH anduve con Olivia, otra chica con la que me porte como un idiota.
Recuerdo a otra Alejandra, una buena amiga que tuve también, aunque al final mi pleito con mis vecinos del departamento de arriba de donde vivía malogro esa amistad. A mis vecinos de arriba también los recuerdo: los tres hermanos y su mama. Ni siquiera se porque comenzó todo pero 
ahora, ya con años y experiencia, creo que fue una tontería. A mis vecinos de abajo, con quienes tuvimos una gran amistad y que termino en un gran pleito principalmente entre las mujeres de esa familia y mi madre. Aunque yo tuve que aplacarme tiempo después pues llego allí mi carta de aceptación a la ENEP Aragón y tuve que contactarlas para que me la dieran. Fueron amables y no tuve problema alguno. Tiempo después quisieron hacer las pases pero ya mi madre no quiso saber nada de ellas y siempre he respetado eso, la herida fue profunda. Ellas terminaron siendo parte de otra familia de la cual también tengo bonitos recuerdos, sobre todo de Esmeralda, la otra mejor amiga, junto con Alejandra Chacon y Estela. Ella es otra de las razones para retornar.
En fin. Todavía quedan muchos, muchísimos recuerdos de ese lugar. Por ello deseo regresar. Y hoy soñé que lo hacia: regresaba a vivir al mismo departamento ya con mi hermano grande, pues el era muy pequeño cuando vivimos allí. Y era nuestra primer noche en la colonia, de nuevo. El insomnio, implacable, me arrebato de ese hermoso sueño, como siempre que sueño algo lindo. Se que muchos que compartieron vida y espacio tiempo ya no están; se que ya muchos no me recuerdan porque no signifique nada en sus vidas. Pero... hubiera sido agradable, por una sola vez, volver a vivir allí. ¡Que diablos! Si no trabajara tan lejos y la vida me lo permitiera, ¡claro que regresaría! Al fin y al cabo, solo se vive una vez, ¿no?...

martes, 13 de mayo de 2014

Irene


Efigie de mujer en desvelo. 
madre, hermana querida, fuente que adquiere
de la vida misma los nobles gestos
por cuanto el cielo te merece.
Naturaleza viva. Sombra fugaz, perseverancia
en la validez del amor que te evocan las mieles
del manto sagrado de lo fatuo; libre esperanza
de aquellos, tus hijos infieles.
Mirada de ternura en celo,
valida caricia del amante que te quiere
y que desea, cruel estrella que fracasa
dar fin ruin a tus mercedes.
Efigie de mujer en desvelo,
pálida novicia de terror que fenece
por cuanto temor hace viento al alza
y que con su mano extiende.
amorosa sonrisa de plenitud que mece
la historia sobre la cual mi vida se ensalza,
dulce diosa de la mezquindad que hiere
y por ende, dará fin en mi demora...

martes, 6 de mayo de 2014

Rant


Since the Sun marked a rough day,
Noticing a void in your absence
And uncover, divine presence,
The light of your furious delay.

Thus, an unknown fear away
I launched with the full consent
And determining your form emergent
From looking for a infamous floodway.

What can i expect, from horror decided
I filled with your trowel appetite?
an infamous pain leaves me exhausted!

Pick my only membership:  my way.
My old backpack, and decided
I dismiss for you cruel presence, runaway...

Perorata


Ya el Sol marcaba un día ríspido
Al notar en el vacío tu ausencia
Y develar, divina apariencia
La luz de tu furioso cometido.

Es así, con temor desconocido
Que me lanzo con la total anuencia
Y la determinación de emergencia
Del que busca un lugar deshabido.

¿Qué esperar del horror decidido
con que lleno tu llana apetencia?
¡Menudo reto me deja deshabido!

Recojo mi única pertenencia:
Mi vieja mochila, y decidido,
Me despido ya de tu cruel presencia.

miércoles, 30 de abril de 2014

Oda a la alegría del padre…


Un beso ya el corazón concibe;
Solo uno el corazón invoca,
Pues por gracia de tu divina boca
Enloquecería, si dos recibe.

Entre nuestras miradas, circunscribe
ágil y graciosa, inequívoca,
La celeridad de verdad barroca,
Por cuanto mi pudor se desinhibe.

Pero así, amándote, proscribe
la razón que mira y lo trastoca
Para poder ser quien más lo derribe.

Mi alma a tu voluntad convoca,
Y así, un solo beso inhibe
La fuerza que mi voluntad debroca…

domingo, 27 de abril de 2014

Contrabajo

Por un breve instante cae el velo de tu sombra, mitad de mis desvelos.
Surge la duda, la valentía florece en el momento en que la vida fenece,
por cuanto sangra mi latido al darme cuenta de que esta verdad duele
y me retira hacia las sombras, así de insano es mi defecto.

Así doy la vuelta hacia los callejones de mi soledad, partitura de mis miedos,
exánimes partículas de las lagrimas que por ti vierto cada día durante meses
y que me motivan a seguir con sangre en los pies y mi locura incipiente,
a llorar mi muerte en los surcos de mis relaciones y de sus remedios...

Mujer de clara ambivalencia en los asuntos que del Amor son eternos,
y que halla en la justa rigidez de aquellos muertos lo que le enternece.
Sombría raíz de los orígenes de las historias escritas en vidas latentes:
dame lucidez para enfrentar, así, los peores de todos  mis miedos...

miércoles, 16 de abril de 2014

Meloso...


Dulce dama que con su manto cobija
la ostentosa marca del que te ama con tesón,
dirige tu mirada a aquel que por ti vibra
y se desvive por amor.

Reemplaza la visión que te adora
por la viva huella de lo real;
ejercita la ubicuidad en la raza que gime,
haz del sosiego tu mayor obrar.

Que yo estoy aquí, presto para la guía
que de la vida impía me preparó tu aroma
y de la vida mía que presenta tu forma
me permita amarte, vida y obra...

jueves, 13 de marzo de 2014

No lovers ...

"Los amores cobardes no llegan ni a amores ni a historias,
se quedan allí…"
Oleo de una mujer con sombrero, Silvio Rodriguez.

I love old buildings. Abandoned . They evoke memories in me that believed extinct since childhood . I do not know why because you appear when you least expect or sometimes in the course of changing events , one way or another, my life. So when I see some structure falling apart or simply aging , rejuvenates my memory a bit . And the feeling , as pleasant as can be described , stimulates my senses and gives me some peace.I love the rain getting wet even when no longer be an option. I love women. Haughty . Smart as life itself , leading me in the ways of love for me and just lock me in them. That is why , perhaps , the origin of my erratic behavior with them this originated in a place that my mind just remember ...
Although only fragments of a time when, still a child, I was forced to accompany my parents to all the events you attend , were parties, concerts , fairs, etc. I remember a long journey. I guess I went out to the periphery of the city. Just come to me a few moments of dark roads and a long journey.I only remember her eyes. And the sensations aroused in me that look . At that age . I find myself early to imagine situations that would live as an adult . With her. That 's just a kid . Like me. The playground only exacerbate get my tender desire. Not anything wrong. Only kisses. I imagine kissing. Stroking his long, straight , black hair. Fleeting shadow of what it would be, after the source of derision from my thoughts. and how to accompany me look at the world from that time. I remember back around those eyes . Her seeing me in a brief but powerful moment . That's when it observed , close to my house. Would go back there in a couple of times before I knew I was enchanted by the magnitude of that imposing abandoned building , which probably would have ignored before that day because now I feel like from the inside of his silence, his deadly stay , its decadent space , call me with eyes that have mesmerized me . Even now I feel naked, since rediscovery that part of the canvas, that hidden tapestry that is my own story , if not attempt disentangling step the memory of those eyes watching me with the incipient evil of those who know desired and causes the awakening slow unscathed , those ethereal fires do enough in my one again. every old, crumbling building, attempt to possess his spirit every day I meet an old house . Or a ghost town will become my absolute terror, full of eyes. Of murmurs . Of uncomfortable silence, these silences those who can not face without a tear drop . I look sick. Sick of a forbidden , talkative, unrelenting , tyrannical passion. And from that story can finally begin to baste the paths that lead me , later, at the dawn of my puberty , fall in love , perhaps for the first time completely, Nora.I can not speak for all the others who share that helpless feeling. Cold. Only under my own entrance and whisper in the ear of those who join me in this reading a story that I felt forgotten. With the passing of the years and the entrance to my early stage as an adult I felt sick when mine is more intense love that fails because he has not found out that primary purpose. That goal that would take him away forever ridiculous evocations. and my face is marked by a desperation of wanting a normal, in my case, never will. Because I'm certainly unique and my legacy is going the other hand, happy, well wrapped and in its fullest childhood because, lacking both the fall comes to my door, intensifies characters into words, the blessed delight that are letters.Will my loves, therefore, are cowards ? Never grow. They feed on a false effigy Gods worshiped but lifeless. and yet ,as they have created for themselves, so many stories! They were and what a day will speak my best. From my heart and my imagination truant soul...I've already lost. Not result ever get out of that huge hole, cold and alone is my soul. Because despite being in my good companion time, lover, friend, I will always be destined to remain alone. remembering that look, home of my new life , is evoked in each edge of time undoing the Temperate and light strands Wind...

No de los amantes...

"Los amores cobardes no llegan ni a amores ni a historias,
se quedan allí…"
Oleo de una mujer con sombrero, Silvio Rodriguez.

Me encantan los edificios viejos. Los abandonados. Evocan recuerdos en mi que creía extintos desde mi niñez. No sé porque razón aparecen cuando menos los espero o a veces en el transcurso de acontecimientos que cambian, de una u otra forma, mi vida. Así que cuando observo alguna estructura cayendose a pedazos o simplemente envejeciendo, mi memoria rejuvenece un poco. Y la sensación, tan placentera como se pueda describir, estimula mis sentidos y me da algo de paz.
Me encanta la lluvia aun cuando mojarme ya no pueda ser una opción. Amo a la mujer. Altiva. Inteligente como la vida misma, que me lleva por los caminos del amar para solo atorarme y dejarme en ellas. Es por ello que, tal vez, el origen de mi errático comportamiento con ellas este originado en un lugar que mi mente acaba de recordar…
Aunque sólo son fragmentos de una época en que, todavía niño, me veía obligado a acompañar a mis padres a todos lo eventos a los que asistieran, fueran fiestas, conciertos, ferias, etc, recuerdo un viaje largo. Me imagino que salimos a la periferia de la ciudad. Solo vienen a mí algunos instantes de caminos oscuros y un viaje largo.
Solo recuerdo sus ojos. Y las sensaciones que esa mirada despertó en mi. A esa edad. Me descubro precoz al imaginarme situaciones que viviría ya de adulto. Con ella. Que solo es una niña. Como yo. Los juegos infantiles solo consiguen exacerbar mi tierno deseo. No de nada malo. Solo de besos. Me imagino besándola. Acariciando su cabello largo y lacio, negro. Tan negro. Sombra fugaz de lo que sería, tiempo después, la fuente del escarnio de mis pensamientos. y la forma de mirar al mundo me acompañara a partir de ese momento. De regreso no recuerdo nada más que esos ojos. De ella viendome en un breve pero poderoso instante. Entonces es cuando lo observo, cercano a mi casa. Regresaría allí en un par de ocasiones antes de saberme hechizado por la magnitud de aquel imponente edificio abandonado, que probablemente hubiera ignorado antes de ese día porque ahora siento que desde adentro de su silencio, de su mortífera estancia, de su decadente espacio, me llama con esos ojos que me han hipnotizado. Incluso ahora me siento desnudo, desde que redescubri esa parte del lienzo, de ese tapiz escondido que es mi propia historia, si no intento desmadejar paso a paso el recuerdo de esos ojos observándome con la incipiente maldad de quien se sabe deseada y provoca el despertar, lento, incólume, de esos fuegos etéreos que desviven en mi una  otra vez. en cada edificio viejo, derruido, su espíritu intentará poseerme cada día que me encuentre con una vieja casona. O una ciudad fantasma se convertíra en mi terror absoluto, lleno de ojos. De murmuros. De silencios incomodos, esos silencios a los que no puedo enfrentarme sin soltar una lágrima. Me veo enfermo. Enfermo de una pasión prohibida, locuaz, incesante, tiránica. Y a partir de esa historia puedo, por fin comenzar a hilvanar los senderos que me llevarían, tiempo después, ya en los albores de mi pubertad, a enamorarme, quizá, por primera vez de manera completa, de Nora.
No puedo hablar por todos los demás que comparten ese sentimiento impotente. Frío. Sólo marco mi propia entrada y susurro al oído de quienes me acompañen en esta lectura una historia que yo mismo consideraba olvidada. Con el transcurrir de los años y la entrada a mi más tierna etapa como adulto me he sentido enfermo, cuando lo mío es más un amor intenso que no logra salir porque no ha encontrado ese fin primario. Esa meta que lo alejaría para siempre de las evocaciones ridículas. y mi semblante se marca por una desesperación de querer una normalidad que, en mi caso, jamás se dará. Porque ciertamente soy único y mi legado va por otro lado, contento, bien abrigado y en su más completa niñez porque, faltando tanto para que el otoño llegue a mi puerta, intensifica en caracteres, en palabras, la bienaventurada delicia que son las letras.
¿Mis amores, por ello, son cobardes? Nunca crecen. Se alimentan de una falsa efigie, Dioses adorados pero sin vida. y sin embargo, ¡Como han generado, por ellos mismos, tantas y tantas historias! Son, fueron y serán lo que un día hable mejor de mí. De mi corazón imaginario y mi alma faltista…
Me he perdido ya. No lograre salir jamás de ese inmenso agujero, frío y solo que es mi alma. Porque a pesar de haber sido en mi buena época acompañante, amante, amigo, siempre estaré destinado a permanecer solitario. recordando aquella mirada que, origen de mi nueva vida, se evoca en cada filo del tiempo a deshacer los hilos templados y ligeros del viento…

martes, 18 de febrero de 2014

So...


My memories are filled with music. Thundering . Silent .
My memory of you has a high fragrance. Exalted . Warm .
As the lights facing the alley where last
I saw you as you walked away with my dreams.
Now, when I walk , these poses are activated throughout the world
that cold, prompts me to walk past many effigies,
Shadows of my past insights into human interaction.
From time to time any song active my beats , those who were
You but I visit often, just to remind
That's what I 'm still alive when those missing , the beats
Taking your shape and your breath verve .
My memories are full of fragances. strong. confectionery
And why not ? Also nauseating .
Faint notes flood my head, chimeric hallucinations
A shady past that still haunts me
And by that , I confess, I have not stopped developing ,
Well it seems the more I look more repellent ,
As if I just keep it in mind fed ,
While just about echoes of my past lives .
I close the intricacies that make me crazy Hanks
And with love I am ready to worship you , sweet woman , tender look ,
Cruel reminder of my ilk harmonious
You stop getting me to love you without an exchange,
Not even words.
So ...
So , flying towards you. Naked . Drunk Love . Royalty feelings...

Asi...


Mis memorias están llenas de música. Estruendosas. Silentes.
Mi recuerdo de ti tiene un aroma elevado. Excelso. Tibio.
Como las luces que dan al callejón donde por última vez
yo te viera mientras te alejabas, con mis sueños.
Ahora, cuando camino, se activan estas poses a través del mundo
que, frío, me incita a pasar por delante de tantas efigies,
sombras pasadas de mi discernimiento de la interacción humana.
De vez en vez alguna canción activa mis latidos, esos que se fueron
contigo pero que me visitan seguido, sólo para recordarme
que de eso estoy vivo aún cuando me falten esos, los latidos
que toman tu forma y de tu respiración el brío.
Mis memorias están llenas de aromas. Fuertes. Dulces
y ¿por qué no? También nauseabundos.
Las tenues notas inundan mi cabeza, quiméricas alucinaciones
de un pasado turbio que aún me atormenta
Y por el que, lo confieso, no he dejado de padecer,
pues pareciera más buscarlo cuanto más me repela,
como si con solo tenerlo presente me alimentara,
Aún cuando solo se trata de ecos de mis vidas pasadas.
Cierro los entresijos que forman las madejas de mi locura
y con amor me dispongo a venerarte, dulce mujer, tierna mirada,
cruel recordatorio de mi parmoniosa calaña
que dejas amarte sin conseguirme un intercambio,
ni siquiera de palabras.
Asi…
Así, vuelo hacia ti. Desnudo. Borracho de amor. Libre de sensaciones…